El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respondió este viernes a la decisión de Turquía de pedir una alerta internacional para facilitar su detención y la de otros funcionarios, y vinculó la iniciativa de Ankara con una disputa por la actividad militar de ambos países en Siria.
Desde la oficina de Netanyahu calificaron la actuación turca como un “intento patético de intimidar a los líderes y soldados de Israel”. El comunicado dirigió un ataque personal contra el presidente Recep Tayyip Erdogan, a quien describió como un “dictador antisemita” y acusó de perseguir a opositores y de respaldar a Hamas.

Netanyahu afirmó que Turquía pretende ampliar su intervención militar en territorio sirio y sostuvo que Israel impedirá cualquier movimiento que, según su evaluación, pueda convertirse en una amenaza para su seguridad.
“Ahora pretende extender su agresión contra Israel a Siria. Israel no lo tolerará”, señaló el primer ministro en el comunicado.

La acusación turca tiene, además, un componente judicial relacionado con la llamada Global Sumud Flotilla. Según las autoridades de Ankara, la investigación busca determinar responsabilidades por la interceptación de embarcaciones en aguas internacionales y por la detención de activistas que transportaban ayuda con destino a Gaza.
El proceso había avanzado previamente con órdenes emitidas por un tribunal penal de Estambul contra Netanyahu y el militar israelí Afek Moskovich. Turquía sostiene que la solicitud de alertas internacionales pretende ampliar las posibilidades de que los acusados sean detenidos fuera de su territorio.
La flotilla había partido desde Turquía con decenas de embarcaciones y cientos de participantes. Tras la interceptación por fuerzas israelíes, los activistas fueron trasladados a Israel y posteriormente expulsados. La operación provocó críticas internacionales sobre el bloqueo marítimo impuesto a Gaza y sobre las condiciones de detención de los participantes.
La controversia se trasladó al terreno político. La presidencia turca rechazó la caracterización de Ankara como una amenaza emergente para Israel y acusó al Gobierno de Netanyahu de intentar convertir la disputa regional en una herramienta de confrontación interna. La oficina de Erdogan sostuvo que las declaraciones israelíes forman parte de una maniobra destinada a obtener una ventaja electoral.
La disputa ocurre mientras Turquía refuerza sus contactos con las nuevas autoridades sirias y defiende la estabilidad y la integridad territorial del país. Erdogan ha señalado que Ankara mantendrá su apoyo a Damasco y que hará lo necesario para contribuir a la estabilidad de Siria.
Con la solicitud ante Interpol, Ankara elevó el conflicto con Netanyahu desde el terreno diplomático hacia una dimensión judicial internacional. Israel, en cambio, presentó la iniciativa como parte de una campaña de presión contra sus dirigentes y soldados. El enfrentamiento deja así dos disputas conectadas: la investigación turca por la flotilla hacia Gaza y el choque estratégico entre ambos gobiernos por la presencia militar en Siria.
Fuente Infobae

