Donald Trump instó públicamente este domingo a Volodimir Zelensky a que detenga los ataques ucranianos contra las refinerías de diésel rusas, al sostener que esos bombardeos están agravando la escasez global de ese combustible y perjudicando al mundo entero —no solo a Rusia—. La advertencia llegó horas después de que la inteligencia ucraniana confirmara un nuevo ataque contra la refinería Slaviansk-ECO, en la región sureña rusa de Krasnodar.
Trump también precisó que Ucrania puede orientar su capacidad ofensiva hacia “muchos otros objetivos” en lugar de las instalaciones de combustible.

Desde hace meses, las fuerzas ucranianas atacan prácticamente a diario con drones la infraestructura petrolera de Moscú, lo que ha reducido de forma significativa la producción rusa de carburante. La táctica apunta a cortar uno de los principales motores financieros del esfuerzo bélico del Kremlin: las exportaciones de derivados del petróleo.
Mientras Trump hacía esas declaraciones, el servicio de inteligencia ucraniano GUR (Inteligencia de Defensa de Ucrania) anunció que operadores del Departamento de Operaciones Activas y del Departamento de Sistemas No Tripulados atacaron la refinería Slaviansk-ECO en la localidad de Slaviansk-na-Kubani, en la región de Krasnodar, al sur de Rusia.
El ataque fue ejecutado como parte de una operación conjunta de largo alcance con las Fuerzas de Defensa del Estado ucranianas, según la misma fuente.
El Kremlin no descarta reanudar negociaciones tripartitas en octubre
En paralelo al intercambio de golpes militares, la guerra diplomática también registró movimientos. El Kremlin afirmó este domingo que no descarta una nueva ronda de negociaciones tripartitas con Ucrania y Estados Unidos en octubre, aunque rechazó de plano la propuesta de Kiev de una cumbre entre Vladímir Putin y Zelensky en suelo estadounidense.
“No descartamos esa posibilidad; hablamos del futuro previsible”, dijo el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, según las agencias rusas Ria y Tass. Sin embargo, Peskov calificó de “imposible” la idea de un encuentro entre Putin y Zelensky en la cumbre del G20 en Miami, propuesta que Zelensky había planteado el sábado en una entrevista, reiterando además la postura de Moscú de que cualquier reunión cara a cara debe celebrarse en Rusia.
El asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, admitió ante periodistas que aún no existe un “paquete coordinado” que sirva de base para las conversaciones. “Por el momento está la idea de que hay que llegar a un acuerdo sobre la cuestión territorial. Pero también hay muchas otras cuestiones”, señaló. Moscú mantiene además exigencias maximalistas que incluyen la cesión de territorios en el este que sus tropas no lograron tomar en el campo de batalla, condición que Kiev rechaza categóricamente.
El esfuerzo diplomático de la administración Trump para relanzar un proceso de paz que lleva meses paralizado tomó forma concreta la semana pasada. El enviado especial Jared Kushner, yerno de Trump, y el también enviado Steve Witkoff viajaron el 5 de septiembre a Moscú para reunirse con Putin, y al día siguiente se trasladaron a Kiev para encontrarse con Zelensky.
Kushner dijo el fin de semana que tanto Kiev como Moscú mantienen su disposición a negociar, aunque advirtió que falta “encontrar la fórmula adecuada” para avanzar. Ushakov confirmó además que Trump y Putin hablaron por teléfono el 8 de septiembre sobre el avance de esas gestiones, el intercambio de prisioneros y la situación militar sobre el terreno.
La guerra, ya en su quinto año, sigue siendo el conflicto más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con ambos bandos intensificando en los últimos meses los ataques de largo alcance y elevando el número de víctimas civiles a los niveles más altos de toda la contienda.
Fuente Infobae

