La exdiputada nacional Margarita Stolbizer apuntó fuertemente contra la familia Kirchner en declaraciones radiales, centrando sus críticas en la responsabilidad penal que, a su juicio, les cabe a Máximo y Florencia Kirchner en el marco de las investigaciones por las sociedades Hotesur y Los Sauces.
Stolbizer cuestionó con dureza que Florencia Kirchner haya sido apartada del foco judicial en distintas etapas del proceso y remarcó que existió una participación activa de los tres integrantes de la familia en el retiro de fondos de las firmas querelladas.
Respecto a la situación de la hija de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, la ex legisladora fue enfática al considerar que debió mantenerse bajo investigación. «Yo nunca hubiera dejado afuera a Florencia Kirchner, creo que esa fue una concesión que se le hizo», sostuvo la denunciante.
Stolbizer rechazó el argumento de que la joven no comprendía las maniobras por su edad: «Todos decían que era menor de edad, que no entendía pero no es así. Cuando murió Néstor ella ya tenía 20 años y fue vicepresidente de la sociedad Los Sauces». Afirmó que «los tres, la madre y los dos hijos, han retirado plata de esas sociedades».
El «papel central» de Máximo Kirchner y el esquema con contratistas
Stolbizer también detalló la posición del diputado Máximo Kirchner y la mecánica financiera detrás de los contratos vinculados a Lázaro Báez y Cristóbal López. «Máximo ha sido presidente de Los Sauces, ha sido responsable legal, tiene un protagonismo muy importante y por eso es uno de los imputados en la causa. Máximo tiene un papel central en estas sociedades».
La dirigente señaló la inconsistencia patrimonial al manifestar que «Máximo dice tener más de mil millones de pesos en blanco y no trabajó nunca», reiterando además su convicción de que «Lázaro Báez era un testaferro de los Kirchner».
Explicó que el dinero proveniente de los empresarios beneficiados con la obra pública y el juego «les llegaba directamente a ellos por esas sociedades, cobraban por adelantado, algo que no está permitido», calificando a las firmas como «muy irregulares» por no cumplir con las exigencias de la Inspección General de Justicia (IGJ).
Por último, al reflexionar sobre el avance del sistema judicial en los expedientes por corrupción, Stolbizer concluyó que «en nuestro país el problema no es la corrupción, sino la impunidad de los corruptos».
Fuente: noticias argentinas

