La ciudadanía peruana comenzó a exigir respuestas al gobierno por el crimen de la periodista y candidata a un cargo electivo, Susy Aponte Polo, ocurrida los últimos días, según informaron medios internacionales a los que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
La mujer se postulaba a gobernadora de la región Áncash por el movimiento político “Socios por Áncash” pero terminó asesinada a balazos en un mercado al norte de Lima el último fin de semana, recuerda este jueves un informe del sitio RFI.
Las autoridades peruanas no pronunciaron condena alguna, pero sí lo hizo la ONU, plantea el sitio francés.
Con la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, en Nueva York para la 81ª sesión de la Asamblea General, la ONU le solicitó a su gobierno que abra rápidamente una investigación para evitar la impunidad frente a este tipo de crímenes.
Los videos de Susy Aponte Polo inundaban las redes sociales y los peruanos comenzaron a exigir explicaciones.
Con las elecciones regionales y municipales previstas para el 4 de octubre, todo se tornó más explosivo que de costumbre en una nación con ambiente político de por sí convulsionado.
Los partidos políticos señalan a Keiko Fujimori y a su partido Fuerza Popular, que parece muy callado frente a este asunto.
Algunos competidores pidieron la renuncia del ministro del Interior, César Astudillo Salcedo, quien también quedó bajo el fuego de las críticas.
Todos recuerdan que Fujimori fue elegida en gran parte por sus promesas contra la inseguridad y la violencia.
Baja en la popularidad de Keiko Fujimori
La popularidad de la hija de Alberto Fujimori se desplomó en las últimas semanas -sigue el medio francés- que contrasta encuestas estimaban que el mes pasado daban que tres de cada cinco peruanos estaban satisfechos con su gestión, con las más recientes, realizadas a principios de semana, según las cuales un tercio continúa apoyándola.
Solo en agosto, durante el primer mes de Keiko Fujimori al frente del Estado, la Policía registró 169 homicidios.
Desde hace dos meses, la Policía está regularmente implicada en casos de corrupción y asesinatos, lo que también debilita al nuevo gobierno, apunta RFI.
A principios de septiembre, el jefe de Policía debió renunciar debido a los escándalos de los últimos dos meses.
Susy Aponte Polo había sido amenazada; concretamente, se le advirtió que un general de la Policía planeaba un atentado contra ella debido a su trabajo periodístico.
Sus investigaciones involucraban, precisamente, a la Policía y a las autoridades locales en casos de corrupción.

