Este domingo, la comunidad santiagueña celebra el Día de la Madre. En ese sentido, el Arzobispo de Santiago y Primado de la Argentina, Vicente Bokalic CM dejó un cálido saludo a todas las madres.
A continuación compartimos el mensaje completo del cardenal:
En este Día de la Madre, quiero llegar a cada una de ustedes con un abrazo fraterno y la bendición del Señor.
Ser madre es reflejar en el mundo, de manera única, el amor incondicional, la paciencia y el cuidado que Dios tiene con cada uno de sus hijos. Conozco y valoro profundamente la entrega diaria con la que sostienen a sus familias, el esfuerzo silencioso en medio de las dificultades y la luz de esperanza con la que transforman la vida de sus hogares y de nuestra sociedad.
En este día quiero abrazar de manera especial a todas las realidades de la maternidad:
- A quienes celebran con alegría el don de la vida y la compañía de sus hijos.
- A quienes están esperando con ilusión la llegada de un nuevo hijo.
- A las madres que atraviesan momentos de dolor, enfermedad o necesidad económica, recordándoles que no están solas.
- Y de modo muy sensible, a aquellas madres que hoy recuerdan a sus hijos que ya han partido a la Casa del Padre, y a quienes recuerdan con afecto a sus propias madres que ya descansan en la paz del Señor.
En este domingo en que celebramos el Día de la Madre, elevemos nuestra acción de gracias a Dios por el don maravilloso de la maternidad. La madre es custodia de la vida, maestra del perdón y pilar fundamental en la edificación de una comunidad más humana y fraterna.
Que la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, la que supo guardar todas las cosas en su corazón, abrace a cada una de sus familias, les conceda paz y renueve sus fuerzas en el amor.
Les aseguro mi oración en la Santa Misa por cada madre de nuestra comunidad arquidiocesana. Que Dios bendiga sus vidas, sus trabajos y sus hogares.

