Boca se llevó mucho más que tres puntos de Avellaneda: después de vencer a Independiente, el plantel terminó en buenas condiciones físicas y el cuerpo técnico podrá encarar la semana del Superclásico con tranquilidad. A seis días del partido ante River, la principal noticia para Rodolfo Arruabarrena es que no aparecieron nuevas complicaciones y tendrá a la mayoría de sus jugadores disponibles.
La atención estaba puesta especialmente en Leandro Paredes. El mediocampista había sumado cerca de media hora en la revancha ante Vasco da Gama, apenas 11 días después de sufrir un desgarro, y su respuesta física era una incógnita. Ayer, contra los pronósticos, el capitán fue titular frente al Rojo y pudo completar una buena actuación sin inconvenientes que encendieran las alarmas.
El único síntoma que mostró fue un cansancio lógico, teniendo en cuenta el poco tiempo transcurrido desde su lesión y la exigencia de una seguidilla decisiva. Por eso, su evolución durante los próximos días será seguida de cerca, aunque el balance inicial dejó buenas sensaciones de cara al duelo con River, que se jugará el domingo 1° de noviembre en La Bombonera.
En cuanto al equipo, el Vasco tiene previsto realizar una modificación respecto del once que enfrentó a Independiente. Lautaro Blanco volverá a la titularidad después de descansar por primera vez desde la llegada del entrenador. El lateral había acumulado una importante cantidad de minutos y será nuevamente una alternativa para ocupar el sector izquierdo de la defensa. Malcom Braida, quien lo reemplazó en Avellaneda, saldrá del equipo.
Así, Boca comenzará la preparación para el clásico con una buena noticia en el aspecto físico y con la posibilidad de recuperar a uno de sus titulares habituales. La semana recién empezará el martes en Ezeiza tras el lunes libre, pero el triunfo ante Independiente dejó el escenario esperado por el cuerpo técnico: un plantel que terminó bien y llega con casi todas sus piezas disponibles para el partido más esperado.
Hay dos futbolistas que siguen su proceso de recuperación y se ilusionan con una vuelta prematura a las canchas. Tomás Aranda ha respondido muy bien a cada etapa de su rehabilitación, al igual que Adam Bareiro, que también evoluciona favorablemente.
Y la noticia que rompe con todos los pronósticos es que ambos se sumarán a los trabajos a la par del grupo luego del Superclásico con River y apuntan a estar en condiciones para jugar la semifinal de la Copa Argentina contra Banfield el 14 de noviembre, una semana antes de la final de la Copa Sudamericana. Al igual que ocurrió con Leandro Paredes, podrían retornar mucho antes de lo previsto y hay ilusión.
Fuente: tyc sports

