Una investigación realizada por Rosario Gómez Fernández, estudiante de quinto año de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNSE, obtuvo el segundo puesto en la categoría de educación médica durante la trigésima séptima edición del Congreso Científico de Estudiantes de Medicina (Cocaem 2026), llevado a cabo en Corrientes y que reunió a unos cincuenta trabajos de todo el país.
El estudio analizó la prevalencia del fenómeno del impostor y los rasgos de sobreconfianza cognitiva —conocido como el efecto Dunning-Kruger— entre los alumnos de la carrera, utilizando una metodología de tipo transversal analítico correlacional.
«Básicamente son dos perfiles psicológicos que se contraponen. El Síndrome del Impostor es cuando una persona con muchos logros o capacidades demostradas cree que no se merece sus logros o que se los atribuye al azar. Por otro lado, el síndrome de Dunning-Kruger, sobreconfianza cognitiva, es aquel síndrome en que una persona que tiene pocos conocimientos siente que los domina demasiado», explicó la autora.
Tras evaluar a sus pares desde primer año hasta la práctica final obligatoria, el informe registró registros significativos en la comunidad académica local. «Los resultados son un 92% de prevalencia del fenómeno impostor en nuestra facultad», detalló la investigadora, quien agregó que la sobreconfianza muestra mayor incidencia entre los ingresantes: «Los que ingresan son los que creen que más saben».
Consultada sobre los factores que potencian estas vivencias, la estudiante señaló que «es la alta competitividad que hay en el entorno de estudiantes de medicina. Las jerarquías, el sentir que por ahí no se llega a las expectativas de los docentes, de compararse no solo con nuestros compañeros sino con años mayores, con gente de otras facultades de Medicina del país».
El trabajo contó con la dirección del doctor Andrada, jefe de cátedra de Salud Mental y psiquiatra, en el marco de las actividades impulsadas por la Sociedad de Investigación de Estudiantes de Ciencias de la Salud (Seics UNSE), entidad que nuclea el espacio de producción científica estudiantil.
Respecto a la proyección práctica de los datos obtenidos, la ganadora indicó que la intención es que sirvan de insumo institucional: «La idea es que por lo menos este trabajo tenga un impacto sobre el gabinete psicopedagógico para nuestra Facultad, para hacer talleres de calibración metacognitiva y de acompañamiento en salud mental».
Asimismo, advirtió sobre la repercusión directa en la práctica profesional: «Estos dos fenómenos no solo impactan en la salud mental del estudiante, sino que también impactan al futuro médico. La medicina se basa en decisiones muy importantes. Y uno no puede tomar decisiones importantes si duda de sí mismo o si se sobreestima y no es capaz de admitir los errores».
Durante este año, la delegación local asistió al congreso nacional con veintidós estudiantes y seis investigaciones propias sobre diversas temáticas sanitarias. El documento completo con los resultados del trabajo galardonado será difundido próximamente a través de las redes sociales de la organización estudiantil para su consulta pública.

