Jefatura de Policía de Santiago del Estero habría separado de sus funciones a los jefes de las Comisarías Nº 15, ante sospechas de desacuerdo entre sus autoridades y, en simultáneo, la medida fue extensiva a la Comisaría del Menor y la Mujer Nº 2, dado a presuntas fiestas privadas entre efectivos de ambas reparticiones.
En los últimos días han sido separados el jefe y el sub jefe de la 15 y pasados a disponibilidad al menos media docena de efectivos de menor jerarquía.
Trascendió que una investigación interna alertó sobre reiteradas «fiestas» entre hombres y mujeres, muchas plasmadas en fotografías de celulares, bordeando las prohibiciones en que se nutre la fuerza.
Otro aspecto que se tradujo en ambas destituciones serían dos episodios fuertes que causaron cimbronazos: primero, un quiebre de mando entre el jefe y el sub jefe de la 15, con los subordinados literalmente partidos en dos y sus lealtades divididas.
En cuanto a la Comisaría del Menor y la Mujer Nº 2, trascendió que estalló un problema de pareja y una relación paralela, cuyas secuelas recayeron en la institución, al punto de debilitar y devaluar la conducción del órgano policial.

