El gobierno argentino reclamó ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas la liberación inmediata del abogado argentino Germán Darío Giuliani, quien permanece detenido en Venezuela desde hace 298 días. El pedido fue formulado por el embajador argentino Carlos Foradori durante una sesión en Ginebra centrada en la situación de los derechos humanos en Venezuela e incluyó críticas directas al régimen dictatorial que encabeza Delcy Rodríguez.
En la sesión, la Argentina reiteró su postura sobre la situación venezolana y respaldó los informes de la misión internacional independiente encargada de investigar violaciones a los derechos humanos en ese país. Estos informes han documentado patrones de detenciones arbitrarias, tortura y desapariciones forzadas, además de restricciones al espacio cívico y democrático, según la misión internacional de la ONU.

Durante su exposición, Foradori afirmó ante los Estados miembros del Consejo: “La Argentina ha sido clara, consistente y firme en su condena a las graves violaciones de los derechos humanos cometidas durante años por el régimen de Maduro, caracterizado por prácticas sistemáticas de represión, persecución política y erosión del Estado de derecho”.
La delegación argentina sostuvo que estas conclusiones refuerzan la necesidad de que la comunidad internacional adopte una postura activa frente a las violaciones de derechos humanos. “Estas conclusiones ponen de relieve la urgente necesidad de asegurar la rendición de cuentas de los responsables y de garantizar justicia para las víctimas”, agregó Foradori.
El caso Giuliani: contexto y denuncias
Germán Giuliani fue detenido alrededor del 22 de mayo de 2025, tras viajar a Venezuela por motivos laborales. Según denuncian sus familiares, permaneció doce días en condición de desaparición forzada antes de que se confirmara oficialmente su detención. Actualmente se encuentra recluido en el Internado Judicial Yare II, una prisión del estado Miranda reconocida por alojar a detenidos políticos. Los familiares reportan que el contacto telefónico es sumamente limitado y siempre bajo supervisión.
El gobierno venezolano lo acusó de integrar una supuesta red vinculada con terrorismo y narcotráfico. Sin embargo, la familia mantiene que no existen cargos formales ni pruebas que respalden esas acusaciones y denuncia que la detención es arbitraria. Además, informaron que Giuliani habría sido sometido a torturas físicas durante los interrogatorios, incluyendo haber sido colgado de las esposas durante largos períodos y haber permanecido en condiciones extremas de reclusión.
Repercusiones diplomáticas y antecedentes
El caso de Giuliani motivó gestiones diplomáticas de alto nivel por parte de la Cancillería argentina, que mantiene el tema en su agenda internacional y lo ha planteado en foros multilaterales y en conversaciones bilaterales con gobiernos aliados. La esposa de Giuliani, Virginia Rivero, junto a su hermana y otros familiares, impulsó una campaña pública para exigir su liberación. En declaraciones públicas, denunciaron el temor por el estado de salud del abogado y cuestionaron la falta de avances frente a otros detenidos extranjeros que recuperaron la libertad en los últimos meses.
Hasta marzo de este año, el caso más conocido era el del gendarme Nahuel Gallo, suboficial de la Gendarmería Nacional Argentina, detenido el 8 de diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela. Fue liberado el 1 de marzo de 2026, tras pasar 448 días encarcelado sin contacto familiar ni asistencia legal plena. Con su liberación, Giuliani quedó como el único argentino privado de su libertad en Venezuela, intensificándose la presión diplomática de Buenos Aires para lograr su excarcelación.
Durante su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos, el embajador Foradori subrayó que la comunidad internacional no puede permanecer pasiva frente a violaciones reiteradas y documentadas en Venezuela. “Cuando estas violaciones se repiten y se documentan una y otra vez, la comunidad internacional no puede permanecer indiferente”, afirmó. Reiteró el respaldo de la Argentina al principio de “no indiferencia entre los Estados” ante situaciones graves de violaciones a los derechos humanos.
Hacia el final de su exposición, Foradori manifestó la expectativa de que Venezuela transite hacia una democracia plena y respete de manera irrestricta los derechos humanos y la libertad. Tras su intervención, el vicepresidente de la sesión agradeció la participación argentina y dio paso a la delegación de Albania.
El episodio con la delegación venezolana marcó uno de los momentos más tensos de la jornada, aunque no derivó en mayores consecuencias. Para la diplomacia argentina, el objetivo central fue reforzar el reclamo internacional por la liberación de Giuliani y denunciar la situación de derechos humanos en Venezuela.
En la actualidad, Germán Darío Giuliani continúa detenido. Con casi diez meses de privación de la libertad, su caso es uno de los principales reclamos del gobierno argentino en foros internacionales y ha generado un nuevo foco de tensión diplomática entre Buenos Aires y Caracas.

