El reloj de Estambul marcó la medianoche y el año 2026 irrumpió en la vida de la China Suárez y Mauro Icardi en una celebración íntima y romántica, lejos de la Argentina natal y de los flashes de las grandes fiestas. La actriz y el futbolista eligieron recibir el nuevo año juntos en Turquía en un exclusivo restaurante, compartiendo con sus seguidores una serie de imágenes que desnudan parte de la intimidad de la pareja.
No hubo multitudes, ni estridencias. Simplemente miradas cómplices, copas en alto y palabras que, por primera vez en mucho tiempo, buscaron definir lo que sienten el uno por el otro. Desde sus cuentas de Instagram, ambos narraron la historia de una noche diferente, en la que la intimidad y el afecto se convirtieron en protagonistas indiscutidos.



Más adelante, la declaración más sentida llegó desde las historias de Instagram de la actriz. En una foto en blanco y negro, en la que ambos se abrazan con fuerza y sonríen, escribió: “Feliz 2026 a mi todo. El hombre que llegó a abrazarme, rota, a amarme como nunca me habían amado. Feliz año a quien se ríe conmigo 24 horas, a quien me observa y acompaña. Nadie jamás te hará sombra. Nunca podré poner en palabras el amor que siento por vos”. ¿Cuántas veces el amor logra expresarse con tanta claridad, sin temor ni reservas?
La elección de celebrar así no fue casual. La pareja venía de pasar la Navidad en la Argentina junto a sus hijos y, días después, regresaron a Estambul, donde Mauro Icardi se reincorporó a los entrenamientos en el Galatasaray. Pero, en la intimidad del festejo, el protagonismo recayó sobre ellos, su historia y los pequeños rituales que sellan el inicio de un nuevo ciclo.

“Nunca podré poner en palabras el amor que siento por vos”. Esa frase, repetida y subrayada, parece resumir el pulso de una noche en la que el amor se impuso al calendario y la distancia. El 2026, para la China Suárez y Mauro Icardi, comenzó entre promesas, risas y la certeza de que, al menos por una noche, el mundo les pertenecía solo a ellos.
Fuente Teleshow

