El papa León XIV recibirá la Medalla de la Libertad en Filadelfia en vísperas del 4 de julio, pero no viajará a Estados Unidos durante las celebraciones del 250 aniversario del país. León XIV, el primer Papa nacido en Estados Unidos, aceptará el galardón mediante una transmisión remota desde Roma, según confirmó en un comunicado el Centro Nacional de la Constitución, el organismo que entrega el galardón todos los años.
La Medalla de la Libertad, entregada anualmente a personas “de coraje y convicción” que promueven la libertad en el mundo, ha sido recibida en años anteriores por figuras como Volodimir Zelensky, Ruth Bader Ginsburg y John Lewis. Es la primera vez que un Papa recibe esta distinción, establecida en 1988 para conmemorar el bicentenario de la Constitución.

A pesar de la invitación del presidente Donald Trump, el Vaticano confirmó que el Papa no viajará a Estados Unidos en 2026, año en el que tiene previsto un recorrido por Italia y visitas a cuatro países africanos. El 4 de julio, León estará en la isla italiana de Lampedusa, punto de llegada para migrantes africanos que buscan llegar a Europa. Su estancia en Lampedusa remite al viaje inaugural de su predecesor, Francisco, quien celebró una misa en ese lugar en 2013 sobre un altar construido con restos de barcos naufragados de migrantes.

En un caso reciente que atrajo atención internacional, un juez federal ordenó a las autoridades migratorias permitir el acceso de clérigos católicos a un centro de detención en Chicago para ofrecer servicios religiosos y apoyo espiritual a inmigrantes indocumentados detenidos.
La entrega del premio y la agenda del Papa reflejan una historia compleja entre la tradición católica y la identidad estadounidense. La relación entre la república y el Vaticano fue históricamente tensa, con oleadas de inmigrantes católicos en los siglos XIX y XX enfrentando sospechas y prejuicios sobre su lealtad política y cultural. El reconocimiento a León XIV, según Vince Stango, presidente interino del Centro Nacional de la Constitución, “responde a la necesidad de destacar los principios fundacionales y pluralistas” de Estados Unidos y a la contribución del pontífice a la defensa global de la libertad religiosa.
Fuente Infobae

