Una fuente militar iraní advirtió este miércoles que Teherán tiene la “capacidad y voluntad” de generar una “amenaza totalmente creíble” sobre el estrecho de Bab al Mandeb si Washington busca respuestas terrestres al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz. La declaración, publicada por la agencia Tasnim, eleva la apuesta geopolítica del conflicto en curso y amplía el radio de la crisis marítima a un segundo corredor de importancia global.
La misma fuente subrayó que Irán “vigila constantemente los movimientos enemigos” en el golfo Pérsico y el mar de Omán, y que abrirá “frentes sorpresa” para “multiplicar los costes” de cualquier acción terrestre sobre sus islas o su territorio. La amenaza no es geográficamente trivial: el estrecho de Bab al Mandeb une el mar Rojo con el golfo de Adén y, de allí, con el océano Índico, y constituye la puerta de entrada obligada a la ruta más corta entre Europa y Asia a través del canal de Suez. Por ese corredor transitan unos 20.000 buques al año y 8,8 millones de barriles de petróleo diarios, según datos de inteligencia marítima.
La distancia física entre Irán y Bab al Mandeb —cerca de 2.000 kilómetros— no diluye la amenaza: en la orilla oriental del estrecho opera el movimiento Ansar Allá, conocido como los hutíes, que controla de facto amplios territorios del norte y oeste de Yemen desde que en 2014 tomaron la capital, Saná, y desalojaron al Gobierno reconocido internacionalmente. Los hutíes integran lo que Teherán denomina el “eje de la resistencia”, la red regional de grupos armados opuestos a Israel y Estados Unidos, a la que también pertenecen Hezbollah en el Líbano y distintas milicias en Irak y Siria. Atacar Bab al Mandeb, señalaron analistas citados por Euronews, es para Irán menos costoso que defender Ormuz, porque no implica exponer directamente sus propias fuerzas.

Esta semana, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní formalizó las condiciones de tránsito mediante una nota diplomática enviada al Consejo de Seguridad de la ONU y a los 176 miembros de la Organización Marítima Internacional: los buques que no participen ni respalden la agresión podrán circular previa coordinación con las autoridades iraníes, pero los navíos de Estados Unidos, Israel y “otros participantes en la agresión” quedan excluidos. Según la Agencia Internacional de Energía, por Ormuz transitan unos 20 millones de barriles diarios, cerca del 20% del consumo mundial de petróleo y el 20% del comercio global de gas natural licuado. La firma de análisis Kpler estimó que el tráfico en ese estrecho cayó un 95% entre el 1 y el 21 de marzo.
La amenaza sobre Bab al Mandeb escala una crisis cuya dimensión económica ya es global. Los líderes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos y Japón condenaron esta semana los ataques iraníes contra buques comerciales y el cierre de facto de Ormuz, e instaron a Teherán a cesar la colocación de minas y los ataques contra el tránsito comercial. Goldman Sachs advirtió que los precios del petróleo podrían mantenerse elevados hasta 2027 si la crisis de suministro se prolonga.
Fuente Infobae

