El seminarista Gustavo Jaime recibió el Ministerio del Acolitado, durante la santa misa que se desarrolló en la Capilla de la Virgen de la Medalla Milagrosa ubicada en el barrio Tabla Redonda de La Banda (perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de La Salette). Cabe indicar que la Eucaristía estuvo presidida por el Cardenal Vicente Bokalic quien hizo hincapie en la importante de servir a Jesús , «el acolitado es un ministerio para servir a la comunidad, para construirla».
El pastor de la Iglesia santiagueña estuvo acompañado por sacerdotes de la Arquidiócesis de Santiago del Estero como así también por los familiares del seminarista.
En su homilía el Cardenal primado del país manifestó, «María, desde su niñez junto con sus padres fue aprendiendo, escuchando la Palabra, fue compartiendo la historia de su pueblo, el paso de Dios por ese pueblo y lo fue haciendo suyo. Este es el fundamento de la vocación, es la experiencia de Dios».
Por otra parte expresó, «María fue capaz de dialogar con el ángel y a pesar de que no le quedaban las cosas claras confiaba en Dios. Dios es fiel, fue fiel a esa alianza con su pueblo hasta el final a pesar de la rebeldía, de los olvidos, a pesar de que ese pueblo muchas veces se iba con los ídolos, pero Dios era fiel, no los abandonaba, a veces les soltaba un poquito la mano para que se golpearan, pero su corazón estaba lleno de misericordia, un Dios que sufre por el sufrimiento de su pueblo».
«A Dios le damos nuestra vida, nuestros sentimientos, nuestros sueños, porque creemos en él, porque él nos sedujo para seguir, nos atrajo con su amor, nos llenó con su amor, ese amor que después se desborda que va hacia afuera, que es llamado a compartirlo», indicó.
Bokalic agregó, «Gustavo, en estos largos años ha madurado mucho su encuentro con el Señor, es entregarle la vida para servir. Recibe el acolitado para servir y acompañar en el altar. Es un servicio, no es subir de categoría, no es que va a ser más que nosotros, el llamado es para servir desde ese Dios que ama, que llama al encuentro».
El Arzobispo dejó en claro que el servicio del altar es través de la Eucaristía, «así como hace un tiempo atrás ha recibido el ministerio del Lectorado que lo habilitaba más en la lectura, en el anuncio de la Palabra de Dios, hoy este paso nuevo es para servir en el altar».
A la vez explicó, «este es un paso final hacia el sacerdocio; este es un ministerio para servir a la comunidad, para construirla, la comunión es lo que los reúne y los encuentra en los mismos ideales, los mismos caminos, proyectos, es una comunión que integra a todos. Esto por un lado lo compromete a unirce más profundamente a Jesús Eucarístía como el centro de nuestra vida sacerdotal, nuestra vocación es la Eucaristía».
Finalmente monseñor Bokalic manifestó, «Gustavo profundiza este amor por la Eucaristía, buscándolo, dejándote transformar por Jesús, dejando que él te de mucha vida para que esa vida la lleves a tanta gente que está sufriendo y será a través de la Eucaristía en ese Jesús que está vivo, en ese pan de vida que nos llena de fuerzas para salir al encuentro».



