Al Escultor Pedro Ramirez
Modelas con tu arte milenario
el trozo de madera
que ansioso espera
llegar a tus manos
para tomar la forma
que te inspira.
Y así como José
el carpinero, te entregas
a la dulce tarea
de hacer del fruto
de la tierra,
del árbol caída ya sin vida
la más hermosa talla
que tu espíritu te manda.
Y surge de la nada
la más bella mujer
por vos soñada
que pudiera nacer
de aquel árbol caído
ya sin vida.
Y es la misma madre tierra
la que dice: Cuídame
que yo envejecida
por los años y cansada
del descuido de los hombres
que me arrasan y me queman en los montes,
trataré de darte
de igual modo,
la madera que tus manos
necesitan para plasmar
la belleza que tu alma
encuentra,
en el fondo más profundo
de mi entraña.
Mary Escañuela
