La noche del sábado, el corazón de la capital surcoreana se transformó en un escenario global. Tras casi cuatro años de pausa por el servicio militar obligatorio, BTS regresó como grupo completo con un concierto multitudinario en Gwanghwamun Square, que fue transmitido en vivo por Netflix y seguido por millones de fans en todo el mundo.
Los ojos del mundo en una plaza histórica

De acuerdo con Korea Times (21 de marzo de 2026), la fachada del histórico recinto fue integrada a la escenografía del evento mediante proyecciones y luces que encuadraban el escenario como si fuera una imagen viva.
“Será increíble porque ha pasado tanto tiempo desde que BTS no estuvo con nosotros. Es un evento único en la vida”, dijo antes del show Dallila Di Tullio, fan italiana de 32 años a la agencia Associated Press.
El setlist de ‘BTS COMEBACK LIVE: ARIRANG’
El espectáculo, de aproximadamente una hora, combinó temas del nuevo álbum con éxitos de su repertorio. RM, Jin, J-Hope, Suga, V, Jimin y Jungkook arrancaron con los temas más orientados al rap y el hip-hop; mientras que en la segunda mitad el ambiente se tornó más melódico hasta el emotivo cierre con «Mikrokosmos».
- Body to Body
- Hooligan
- 2.0
- Butter
- Mic Drop
- Aliens
- FYA
- SWIM
- Like Animals
- NORMAL
- Dynamite
- Mikrokosmos
RM, que había informado el día anterior sobre una lesión sufrida en el tobillo, participó en todo el show. En ocasiones cantó sentado, pero también se desplazó por el escenario para saludar a sus fans.
Identidad, música y tradición: el corazón del show
“El título y la decisión de presentarnos en Gwanghwamun reflejan nuestro enfoque en la identidad”, explicó Suga durante el evento. Por su parte, RM añadió: “Queríamos mostrar quiénes somos y cómo podemos unirnos”.
Este concepto también se trasladó al vestuario que estuvo a cargo del prestigioso diseñador Jay Songzio. Según la revista WWD, el creativo preparó una colección exclusiva llamada “Lyrical Armor”, inspirada en armaduras de la era Joseon y el hanbok tradicional, reinterpretados con siluetas fluidas.

Cada integrante representó un arquetipo dentro de la narrativa visual: RM como héroe, Jin como artista, Suga como arquitecto, J-Hope como “hombre del sonido”, Jimin como poeta, V como noble y Jungkook como vanguardia.
Las prendas, compuestas por múltiples capas y detalles transformables, acompañaron la coreografía. El atuendo reforzó la idea de BTS como figuras contemporáneas que conectan pasado y presente.
El concierto marcó el inicio de una ambiciosa gira mundial que recorrerá decenas de ciudades en América, Europa y Asia. Analistas citados por AP anticipan que podría convertirse en una de las giras más lucrativas en la historia del K-pop.
Asimismo, la transmisión en Netflix —la primera de este tipo para un artista en tiempo real en la plataforma— amplificó el alcance del evento, que fue celebrado por los fans también por la estabilidad de la señal y la alta calidad de imagen.

