La parroquia Nuestra Señora de Lourdes se vio desbordada por miles de fieles que se congregaron para celebrar la fiesta patronal en honor a la Madre de Jesús. La misa central estuvo presidida por el Cardenal primado del país, monseñor Vicente Bokalic CM quien pidió a los presentes tener un corazón de samaritano que se compadece del que está tirado.
El Arzobispo santiagueño estuvo acompañado por los sacerdotes del Decanato Banda-Norte Campaña, y algunos de ciudad Capital.
Las actividades arrancaron con la 37° peregrinación desde la Catedral Basílica hacia La Banda; y por la tarde se efectuó una procesión que partió desde la Capilla de Itatí y recorrió las diversas comunidades parroquiales.
Tras la lectura del evangelio monseñor Bokalic reflexionó, «las fiestas patronales son un tiempo de encuentro con Dios, con el Señor, con la Virgen, con los santos y entre nosotros. Encuentro como pueblo de Dios, él nos ha creado para caminar juntos».
A la vez explicó que las fiestas patronales, «nos ayudan a afianzar estos lazos de comunión. Celebramos a Lourdes, es la primera fiesta grande del año y de aquí vienen las demás. Celebramos esta advocación, es la madre de Jesús, la que dijo sí al Ángel y comenzó a gestarse en su seno el salvador de la humanidad».
Por otra parte el Arzobispo citó al papa León XIV, «quien nos invita a tener el corazón del samaritano que se compadece del que está tirado. Este ejemplo lo hemos escuchado miles de veces. Muchos notables lo vieron y siguieron de largo, pero este samaritano se conmovió, se quedó y lo atendió. Este pasaje del evangelio, del Buen Samaritano, nos tiene que animar en este camino».
El purpurado expresó, «estamos viviendo en un mundo individualista, que sólo pensamos en nuestras cosas, y esto pasa también en la familia, nos olvidamos de los demás. El signo más grande del cristiano es la caridad, el amor, la compasión».
Luego de la homilía, el padre José María Di Paola acompañado por el sacerdote de Cristo Rey, Gastón Cuello, bautizó a un grupo de personas entre bebés y adultos.
Pero esto no fue todo. Otro grupo de personas recibieron a Jesús Sacramentado por primera vez.
Además, el prelado santiagueño junto a los sacerdotes presentes, bendijo un cuadro del Papa Francisco (tomando mate) que se colocará en el futuro Polideportivo que llevará el nombre del Santo Padre.
Concluída la Eucaristía, los presentes disfrutaron de la tradicional Serenata a Lourdes.

