Harrison Ford habló abiertamente sobre cómo afrontó la depresión en su juventud, un periodo que describió como determinante en su vida personal y profesional.
“Tenía una habitación individual y tenía clases a las que ir, pero rara vez salía. Me levantaba de la cama, iba a un teléfono, pedía una pizza, volvía y me acostaba hasta que llegaba. Me la comía, tiraba las cajas en una esquina y volvía a dormir”, relató.
“En las pocas ocasiones en que iba a clase, a menudo tocaba la puerta desde afuera del edificio y me daba la vuelta para regresar”, señaló.

Ford describió su estado de salud mental en ese momento. “Estaba más que deprimido. Creo que estaba enfermo. Estaba socialmente enfermo, psicológicamente no estaba bien”, afirmó.
“Nunca encontré una comunidad en la universidad hasta que, accidentalmente —en un intento por subir mi promedio— tomé una clase llamada ‘drama’ sin leer la descripción completa del curso”, explicó.
“La descripción empezaba hablando de leer y analizar obras, pero no leí la parte que decía que también había que actuar en ellas, así que fue una sorpresa. Nunca había hecho algo así”, indicó.
A partir de entonces, encontró un entorno en el que se sintió integrado. “Y me sorprendió que las personas que yo consideraba compañeros raros o inadaptados eran, en realidad, algunas de las más interesantes que conocía”, recordó.
Y añadió: “Estaban haciendo algo que yo no había entendido realmente, estaban contando historias sobre la vida, y algunos tenían una capacidad excepcional para comprender el comportamiento humano”.
La preocupación de Harrison Ford por el futuro del cine
En la misma conversación, Harrison Ford también expresó inquietud por la evolución de la industria cinematográfica y la experiencia en salas.
“Yo crecí en una época en la que la industria del cine estaba en su punto máximo, cuando capturaba el espíritu de la cultura, y había una transferencia, una retroalimentación: la cultura capturaba el espíritu de las películas”, explicó.
Finalmente, planteó la necesidad de recuperar ese espacio compartido. “Hay un centro vacío que necesita llenarse, para volver a unir a la cultura, para reconectar la cultura y la industria del cine, para que el cine vuelva a ser útil en la conciencia de una audiencia, una cultura, una comunidad”, concluyó.
Fuente Infobae

