Historia de la Escuela Normal Superior “Dr. José Benjamín Gorostiaga”

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Foto: La Banda Diario

La Escuela Normal Superior “Dr. José Benjamín Gorostiaga” ha alcanzado un lugar de relevancia entre las instituciones educativas santiagueñas, no solo dentro de su comunidad de origen, La Banda sino también en el ámbito nacional y provincial , gracias a una fecunda trayectoria desplegada a lo largo de los 107 años de existencia.

Su historia se inicia con el decreto de fundación firmado en 1909 por el entonces presidente de la República, Dr. José Figueroa Alcorta y su ministro de instrucción pública, R. S. Naon. Inicio el dictado de clases el 18 de abril de 1910 en un antiguo edificio ubicado en Besares y Alberdi intersección de dos arterias importantes de la ciudad donde posteriormente funcionaria otra destacada institución bandeña: El Centro Recreativo.

Aunque fue la segunda de su género creada en la provincia, no fue la primera escuela de La Banda. La precedieron en el tiempo la Estrella Marina, la Libertad y la Amadeo Jacques, y le sucedieron la Escuela de Artes y Oficios (actual Escuela Técnica Nº 2 “Ing. Santiago Barabino”), y la “27 de Abril”.

Su primera denominación fue la Escuela Normal Rural Mixta; la dirección estaba a cargo de Don Martín Uriondo y la Regencia era desempeñada por Don Nicolás Juárez. Sus egresados recibían el título de Maestro Rural y, desde las primeras promociones, se destacaron en el ejercicio de la docencia, tanto en los centros urbanos como en los más remotos lugares del interior de la provincia.

La historia de la Escuela Normal corre paralela a la de La Banda. Por aquel entonces, el primitivo caserío ubicado en el margen izquierda del Río Dulce había devenido en una pujante población que fundó su progreso en dos factores fundamentales:

  1. a) la llegada del ferrocarril en 1884/85
  2. b) el desarrollo económico basado en la explotación agrícola.

El ejido municipal tomó como centro la estación ferroviaria y a su alrededor se trazaron calles y avenidas con visión de futuro.

El crecimiento demográfico fue notable gracias a la incorporación de inmigrantes de variado origen, principalmente italianos, españoles y sirios –libaneses que no se mantuvieron en comunidades cerradas, sino que se mestizaron en alto grado con la población nativa.

El comercio y las nacientes industrias también se vieron incrementados. Cómo concurrencia de esta etapa floreciente, La Banda adquiere rango de la ciudad el 16 de septiembre en 1912.

En este contexto la Escuela Normal también crece. El número de alumnos y docentes se multiplican:

En 1914 es incorporada a la categoría de la Escuela Normal de Subpreceptores.1919 su denominación es Escuela Normal de Preceptores.1931 Escuela Normal de Enseñanza Vocacional.1932 Escuela Normal de Adaptación Regional.

A pesar de estos cambios de nombre, su función de formador de maestros se mantiene inalterable. La sólida preparación de sus egresados provenientes tanto de la ciudad como en el interior de la provincia, hizo posible que se destacara, no solo en lo pedagógico, sino en los más variados ámbitos profesionales y culturales.

El importante crecimiento escolar determinó que el 28 de septiembre de 1926, la Cámara de Diputados de la Nación sancionara la ley Nº 967, por la cual se expropiaba una manzana comprendida entre las calles Mailín, Atamisqui, España y San Carlos, destinada a la construcción de un nuevo edificio acorde con las reales necesidades de la Institución. La inauguración del local que la Escuela ocupa actualmente, tuvo lugar el 7 de noviembre de 1935. En la ocasión recibió el nombre “Dr. José Benjamín Gorostiaga” en honor al ilustre constitucionalista santiagueño. Al acto oficial asistieron el Ministro de Justicia e Instrucción Pública de la Nación Dr. Juan B. Castro; la directora del establecimiento, Doña Maria Ester Meyer de Otero y numerosas autoridades.

En 1945, por disposición ministerial, pasa a la categoría de Escuela de Maestros Normales Regionales y, por un periodo de tiempo cumple sus funciones sin que se produzcan innovaciones de importancia. Es la década del 70 la que marca, como en todas las escuelas del país, el cambio que afecta su esencia de formadora de formadores: la Escuela Normal de Maestros deja de operar como tal para dedicarse a la formación de bachilleres con diversas terminalidades.

En este caso específico de la Escuela Normal “Dr. Benjamín Gorostiaga” se incorpora, además el Ciclo Comercial tanto diurno como nocturno, para otorgar el título de Perito Mercantil.

Sin embargo en 1972 con la creación del Profesorado para la Enseñanza Primaria puede recuperar un rol tradicional de formadora de maestros y pasa a denominarse Escuela Normal Superior.

Con el retorno de la democracia y en el contexto de una sociedad que exige nuevos roles de los docentes de las instituciones se inicia una etapa de cambios profundos: en 1987 se crea el profesorado de Cs. Jurídicas y Contables, con la cual la Escuela pasa a denominarse Normal Nacional Superior de Profesorado.

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