El Ministerio del Interior de Kuwait anunció la captura de seis individuos, cinco de ellos ciudadanos kuwaitíes, bajo la acusación de integrar una célula relacionada con Hezbollah y de planear ataques contra figuras y estructuras clave del Estado.
Entre los detenidos figura una persona extranjera, a la que se le había revocado la nacionalidad previamente. Las investigaciones apuntan a que el grupo tenía como objetivo realizar atentados dirigidos contra líderes y personalidades relevantes del país.
“Admitieron su implicación en espionaje y en la preparación de operaciones para eliminar a figuras prominentes del Estado”, detalló la autoridad de seguridad, que además indicó que los sospechosos reconocieron haber recibido instrucción militar en el extranjero. Según las declaraciones oficiales, los entrenamientos incluyeron el manejo de armas y explosivos.

Las fuerzas de seguridad informaron también que, como resultado de esta operación, se identificó a 14 personas prófugas relacionadas con la misma red. Este grupo estaría compuesto por cinco kuwaitíes, cinco residentes extranjeros, dos ciudadanos de Irán y dos de Líbano.
Las autoridades sostienen que todos ellos están conectados con actividades de Hezbollah, organización respaldada por Irán y considerada ilegal en Kuwait.
“La red tenía como finalidad reclutar nuevos integrantes y expandir su capacidad operativa para atentar contra la seguridad nacional”, señalaron fuentes oficiales.
Las detenciones se suman a una serie de acciones similares llevadas a cabo en las últimas semanas. El Ministerio del Interior confirmó que más de veinte personas han sido arrestadas bajo cargos equivalentes.
Entre los casos previos se registraron operativos en los que fueron capturados ciudadanos kuwaitíes y extranjeros, acusados de planificar atentados contra infraestructuras fundamentales y de sabotaje. Las autoridades han vinculado estos hechos a una estrategia de desestabilización atribuida a células alineadas con la organización chií.
Los portavoces del Ministerio del Interior subrayaron la gravedad de los delitos imputados, calificando las acciones como una amenaza directa a la soberanía y estabilidad del Estado.
“Se trata de una violación grave a los intereses superiores del país y de un acto de traición a la nación”, subrayó un portavoz oficial.
En su declaración, el Ministerio del Interior dijo que se mantienen activos los procedimientos para desarticular posibles células relacionadas con la organización terrorista libanesa. La investigación sigue abierta, con nuevos operativos previstos para impedir cualquier intento de ataque o reclutamiento adicional.
Por su parte, Hezbollah ha rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones formuladas por Kuwait. A través de un comunicado, la organización calificó de “falsas y sin fundamento” las imputaciones sobre la existencia de células o miembros activos en territorio kuwaití.
“No hay presencia de Hezbollah ni de formaciones vinculadas en Kuwait”, afirmó el grupo en su respuesta.
Las autoridades kuwaitíes han reiterado la importancia de las medidas adoptadas para salvaguardar la seguridad interna y proteger a la población ante la amenaza de acciones armadas.
El Ministerio del Interior instó a la colaboración ciudadana para identificar cualquier actividad sospechosa y aseguró que se reforzarán los controles y la vigilancia en todo el país.
(Con información de Europa Press y AFP)
Fuente Infobae
