La reestructuración mayor del programa Artemisa anunciada por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) supondrá añadir una misión de prueba en 2027 y ajustar el calendario de alunizajes tripulados, tras advertencias de seguridad y contratiempos técnicos. La agencia busca reducir riesgos y asegurar la factibilidad de las próximas misiones, según indicó CBS News.
Jared Isaacman, administrador de la NASA, explicó a CBS News que ahora la agencia apostará por pasos graduales para maximizar el aprendizaje y minimizar el uso de tecnologías no comprobadas. “Debemos volver a los principios fundamentales”, declaró Isaacman. Señaló que los cambios proponen “reducir riesgos a medida que se avanza y utilizar esa experiencia para perfeccionar los diseños que siguen”.
El nuevo calendario establece una misión tripulada en 2027 que se enfocará en pruebas en órbita baja terrestre, donde astronautas ensayarán acoplamientos y maniobras con los módulos lunares de SpaceX y Blue Origin. El propósito es comprobar sistemas críticos de navegación, comunicación, propulsión y soporte vital, en una aproximación inspirada en las pruebas realizadas durante la era Apolo.
La frecuencia de lanzamientos también se modificará: el objetivo será alcanzar un vuelo cada año, a diferencia de la cadencia anterior, que era de uno cada 18 meses. “Cuando recuperas tus competencias esenciales y las refuerzas, se reduce el riesgo”, señaló el administrador en CBS News. La idea es crear una secuencia progresiva, en la que cada fase aporte capacidades y confianza antes de afrontar los desafíos más complejos.
Preocupaciones de seguridad y motivaciones para la revisión
El impulso de esta reforma surgió tras un informe del Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial de la NASA, que advirtió sobre la cantidad de hitos no probados y la insuficiente valoración de márgenes de seguridad en el plan inicial. Según la información recogida por CBS News, el panel recomendó modificar el calendario para lograr un perfil de riesgo más balanceado.
Los expertos consideraron que intentar un aterrizaje lunar con astronautas sin pruebas previas de los sistemas y vehículos suponía una exposición innecesaria. Su opinión coincidió con problemas técnicos recientes en el programa: la misión Artemisa II, por ejemplo, fue retrasada a causa de una fuga de hidrógeno y problemas de presurización en el cohete.

Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, declaró a CBS News que “todos los vuelos Artemisa deben constituir una progresión paso a paso de capacidades, en la que cada etapa nos acerque más a la posibilidad de ejecutar las misiones de alunizaje”. El nuevo itinerario persigue que cada avance represente un progreso tangible, sin someter a la tripulación a los riesgos derivados de la falta de experiencia con nuevas tecnologías.
Participación de empresas privadas y visión industrial
La modificación del programa incluyó consultas con los socios industriales principales, como SpaceX, Blue Origin, Boeing, United Launch Alliance y Lockheed Martin. Conforme informó CBS News, tanto SpaceX como Blue Origin tenían previsto demostrar con vuelos sin tripulación la fiabilidad de sus módulos antes de las misiones tripuladas.
El sector privado respaldó el cambio. Steve Parker, presidente y director ejecutivo de Boeing Defense, Space & Security, declaró: “Boeing es un socio orgulloso de Artemisa y nuestro equipo se siente honrado de contribuir a la visión de la NASA para el liderazgo espacial estadounidense». Boeing expresó estar preparada para la mayor demanda.
Por su parte, SpaceX comunicó que espera colaborar con la NASA en misiones que significarán avances hacia una presencia permanente y sostenible en la superficie lunar. Blue Origin confirmó estar plenamente comprometida con el nuevo esquema. Esta cooperación refuerza tanto la viabilidad técnica como el respaldo político de la reestructuración.
Simplificación del sistema de lanzamiento y ajustes técnicos
Simultáneamente, la NASA decidió suspender el desarrollo de la etapa superior avanzada para el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). En su lugar, empleará una etapa superior estandarizada menos potente, lo que permitirá reducir la complejidad y reutilizar infraestructuras como la torre móvil de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy.
Amit Kshatriya detalló a CBS News que modificar la configuración del SLS y el módulo tripulado Orion para cada misión añadía complicaciones innecesarias. El programa revisado establece el uso sistemático de la versión estandarizada, descartando variantes técnicas cuya introducción podía generar retrasos y mayores riesgos.
La agencia busca así simplificar la logística y aumentar la fiabilidad operativa en cada misión.
La reformulación del programa Artemisa representa una apuesta declarada por el valor incremental, la optimización de recursos y el dinamismo industrial. El objetivo es concebir la actividad espacial como un motor de desarrollo continuo, menos dependiente del apoyo fiscal, y orientado a obtener logros sostenibles y perdurables para el sector y la sociedad.
Fuente Infobae
