Las primeras imágenes Irán difundidas tras semanas de bloqueo informativo han generado conmoción al mostrar los cuerpos de manifestantes iraníes en Teherán, víctimas de la represión durante dos semanas de protestas multitudinarias. El régimen intensificó las restricciones a la información y busca silenciar el impacto de su respuesta, mientras circulan fotos y vídeos desde el país persa.
Según el grupo de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, la brutal represión ha dejado -hasta el momento- más de 500 muertos y al menos 10.600 personas detenidas desde el 28 de diciembre. Entre los fallecidos figuran tanto manifestantes como miembros de las fuerzas de seguridad; la organización estima en 48 los agentes muertos. Las autoridades iraníes no han difundido cifras oficiales.
El acceso a datos desde Irán se ha visto obstaculizado por un apagón informativo instaurado desde el jueves, lo que bloqueó el internet y las comunicaciones telefónicas y de mensajería. Esta situación provoca que videos y testimonios publicados en redes sociales sean de verificación compleja.
La respuesta oficial incluyó represión y acusaciones directas contra Estados Unidos e Israel, señalados por el gobierno iraní como instigadores principales de las protestas. Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento de Irán, advirtió que “en caso de un ataque contra Irán, los territorios ocupados, así como todas las bases y barcos estadounidenses, serán nuestro objetivo legítimo”. Por su parte, la televisión estatal mantuvo que los muertos son víctimas de “terroristas armados”, negando responsabilidad estatal.
El clima internacional continúa tenso, con Israel en estado de máxima alerta y evaluando posibles escenarios ante una eventual intervención estadounidense. Un oficial militar israelí indicó que se trata de un asunto interno iraní, aunque las fuerzas de defensa están preparadas para actuar si fuera necesario. Los antecedentes de enfrentamientos directos entre Irán, Israel y Estados Unidos agravan la inquietud en la región.
En este contexto, Reza Pahlavi, hijo del último sah derrocado en 1979, reafirmó en entrevista con el canal Fox News su disposición a encabezar una transición hacia un gobierno democrático en Irán. Pahlavi subrayó su compromiso de liderar el cambio y promover que los ciudadanos puedan elegir libremente a sus autoridades.
Figuras como la de Pahlavi han adquirido notoriedad entre sectores de la diáspora iraní y simpatizantes del retorno monárquico. El exiliado político ha dejado claro que su regreso dependerá de las condiciones en el país, pero su objetivo sigue siendo contribuir de forma directa a un futuro democrático en Irán.
Fuente Infobae
