El ministro de Economía, Luis Caputo, analizó este lunes el impacto global y en la Argentina que puede tener la tensión por la guerra en Medio Oriente. Si bien admitió que se trata de un “shock externo fuerte”, enfatizó que “el mejor escudo es tener la macroeconomía ordenada”.
Además, remarcó la necesidad de avanzar en reformas estructurales, entre ellas la de desarrollo del mercado de capitales local, a fin de minimizar la dependencia de Wall Street. Para lograr ese objetivo, enfatizó Caputo, es indispensable que los dólares del colchón se vuelquen al mercado formal.
De acuerdo con el funcionario, esos ahorros representan “tres veces más que los pesos depositados en los bancos”. Para Caputo, ese paso es fundamental para impulsar el crédito productivo, los préstamos hipotecarios y el financiamiento de obras de infraestructura, entre otros usos.
Por otro lado, Caputo defendió la reforma laboral, sancionada el viernes por el Senado, y destacó las herramientas que el proyecto les da a los empresarios y trabajadores, en especial el capítulo vinculado a los nuevos empleos: “Se bajan las contribuciones del 18% promedio a 2% por los próximos cuatro años, para incentivar la formalidad”, apuntó.
De esa manera, aseguró en declaraciones a El Cronista, mejorarán los números de la actividad, el empleo y le permitirá al Gobierno mejorar la recaudación tributaria y, en el mediano plazo, bajar impuestos.
Además, volvió a cuestionar el modelo prebendario que, según él, “los K dicen que es industrialista, pero iba contra los derechos del trabajador”. Caputo calificó ese esquema como “inmoral, injusto e ineficiente” y lo diferenció del rumbo que busca imprimir el Gobierno.
“Seguimos siendo una de las dos economías más cerradas del mundo”, advirtió el ministro. Y agregó: “Todo lo que hacemos con las importaciones es para favorecer la inversión”.
Fuente TN

