El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo que mantuvo una reunión “excelente” con la cúpula de la UIA liderada por Martín Rappallini.
“Hablamos de la importancia de la reforma laboral, en particular del FAL -dondo de despidos-, de las medidas para reducir los costos de la industria del juicio, del régimen de nuevo empleo que reduce los aportes patronales a tan solo 2% por los próximos 4 años, y del RIMI para Pymes”, detalló el funcionario.
En la reunión, Rappallini estuvo acompañado por Rodrigo Pérez Graziano y Eduardo Nougués, según se informó la Agencia Noticias Argentinas.
Caputo destacó que “estos cambios, junto con la ley de Inocencia fiscal, serán fundamentales para navegar de la mejor manera posible la transición hacia este nuevo modelo de país, donde lo que buscamos es que prevalezca la creación de empleo, mejores salarios, y una mayor apertura al comercio con el mundo”.
Reveló que también se habló de la “importancia de reducir la carga impositiva, principalmente en provincias y municipios, a fin de hacer que nuestras industrias puedan ser más competitivas”.
Caputo aclaró que existe una “gran relación con la UIA, y continuaremos trabajando juntos para que la gente tenga finalmente acceso a mejores productos, a mejores precios”. El encuentro se produjo en el marco del fuerte retroceso de la actividad manufacturera y de tensiones dentro del sector empresarial.
La central fabril presentó propuestas para reactivar la actividad económica, con especial énfasis en estimular el crédito al consumo, aliviar la carga fiscal y generar incentivos para sectores golpeados por la apertura comercial, según trascendió.
Entre las medidas figuran mecanismos de financiamiento similares al programa Ahora 12 para incentivar la demanda interna y estímulos para la construcción y otras ramas con efecto multiplicador en la economía.
Según datos del Centro de Estudios de la UIA, la producción industrial cayó 3,9% interanual en diciembre de 2025 y el uso de la capacidad instalada se mantiene en niveles comparables a los de la pandemia, con efectos directos sobre el empleo y las decisiones de inversión.
El sector textil, el calzado y la metalmecánica no automotriz son algunos de los rubros más golpeados.

