En un nuevo trabajo de investigación realizado por la profesora Carmen Rouanet, perteneciente a la Biblioteca Popular «Domingo Bravo», se destacó la figura de Santa Mama Antula, su historia y legado.
En el día de su Fiesta Patronal, proponemos conocerla un poco más:
PRIMERA SANTA ARGENTINA
María Antonia de Paz y Figueroa, nació en Silípica, Santiago del Estero en el año 1730 (según consta en su Testamento) y falleció en Buenos Aires en la casa de Ejercicios Espirituales, el 7 de marzo de 1799. Sus padres fueron don Juan de Paz y Figueroa maestro de campo de las milicias santiagueñas y alcalde de primer voto) y de doña Catalina de Figueroa y Mendoza (hija del gobernador local, poseedor por Real Célula de la encomienda). Perteneciente a una familia de poder respetó los cánones de honor familiar y distinción social para las mujeres, rescato, castidad prematrimonial y sumisión para las mujeres. Pero supo enfrentar esos mandatos con decisión y convicción
CARACTERÍSTICAS
Alicia Guevel, la presenta como Animadora Social extraordinaria, como una precursora de las ideas revolucionarias de mayo de 1810.
MUJER LAICA, MISIONERA, EMPODERADA, PRUDENTE, PEREGRINA, REVOLUCIONARIA, DECIDIDA y ESCRITORA.
Ni monja, ni santulona, ni administradora, madre de muchos hijos o integrante de una orden religiosa, recluida en un convento.
Inicia en 1867, cuando el Rey Carlos III expulsa a los Jesuitas de toda América del Sur, su peregrinar con el objetivo de conservar la doctrina Jesuítica y cumplir el lema de San Ignacio de Loyola, “ llevar a Dios hasta donde no fuera conocido”.
A los 15 años entró como Beata a la Compañía de Jesús en Santiago del Estero, capital, junto a otras mujeres (Ramona Ruiz, su sobrina; Ana y Margarita Juárez; Ignacia y Ana Ferreyra; entre otras, dejando siempre a mujeres a cargo de las casas de los “Ejercicios espirituales que iba creando en cada lugar por donde andaba).
Adoptó el nombre María Antonia de San José, haciendo votos de castidad, caridad y pobreza, sin someterse a las reglas religiosa-conventual. Llevaba el hábito negro, una Cruz Alta, la imagen de la Virgen “Nuestra Señora de los Dolores”, en su cuello un crucifijo con la imagen de niño Dios, su «Manuelito».
SU MISION
Siempre tuvo en claro su objetivo: PREDICAR DE PUEBLO EN PUEBLO; ENSEÑAR A LEER Y ESCRIBIR; RECONOCER AL OTRO; INTEGRAR A TODOS.
En Buenos Aires enfrentó a las autoridades civiles y religiosas de la época, pero su constancia, su fe, su fidelidad su coraje para enfrentar todos los problemas dieron sus frutos hasta la creación y funcionamiento de La Casa de Retiros Espirituales.
Puso en práctica su Fe en la «Providencia Divina»; Constancia; Oración permanente, Paciencia; Perseverancia.
FRASES QUE DEJÓ
- “Quiero andar hasta donde Dios no fuese conocido”.
- “Todas mis ansias miran al servicio y mayor gloria de Dios”
- “Si me fuera posible derramar mi sangre por el alivio de todos, lo pondría por obra”.
- “No hay pan, busquen bien, MANUELITO proveerá”.
- “En todo acontecimiento me conformo con la voluntad de Dios”.
El legado de MAMA ANTULA es para todo el mundo, pero en especial para las MUJERES, con coraje, con compromiso social, educativo, político, religioso. EMPODERADAS en la construcción de una comunidad más igualitaria, justa y soberana.

