InicioPORTADAMédicos cordobeses realizaron más de 50 cirugías solidarias

Médicos cordobeses realizaron más de 50 cirugías solidarias

Un grupo de médicos argentinos participa cada año de una misión solidaria en Santiago del Estero para atender y operar a niños con patologías complejas que, en muchos casos, no tienen acceso a ese nivel de atención médica. La misión cuenta con especialistas de dicha provincia, pero también, de Córdoba, Tucumán y Buenos Aires.

El traumatólogo infantil Andrés Ferreyra (MP 33153) explicó en declaraciones a Cadena 3 que la iniciativa forma parte de la Fundación Soldado, impulsada por el cirujano catalán Francisco Soldado, referente mundial en patologías del miembro superior pediátrico.

«Somos un grupo de médicos jóvenes de distintas provincias de Argentina que, convocados por el doctor Francisco Soldado, hacemos una misión solidaria en Santiago del Estero una vez al año», señaló.

La última edición de la misión se desarrolló entre el 29 de diciembre y el 8 de enero y reunió a profesionales de varias provincias.

Ferreyra explicó que los médicos viajan por su cuenta y realizan el trabajo de manera completamente voluntaria. «Es una misión totalmente ad honorem, tanto para nosotros como para el doctor Soldado. Incluso genera gastos, porque pagamos los pasajes y el alojamiento», detalló.

Según indicó, durante esos días se realizan consultas y cirugías de alta complejidad a niños provenientes no sólo de Santiago del Estero, sino también de distintos puntos del país. «No son solamente pacientes de Santiago del Estero. Hemos atendido chicos de 11 provincias de Argentina y en otros años incluso de países limítrofes», afirmó.

Entre las patologías tratadas se encuentran malformaciones congénitas, parálisis braquial obstétrica y otras afecciones del miembro superior que requieren intervenciones altamente especializadas.

Ferreyra explicó que muchas de las operaciones consisten en complejas técnicas quirúrgicas para recuperar la funcionalidad de brazos o manos. «Son cirugías complejas como transferencias de tendones o de nervios, es decir, cambiar la función de un nervio o un tendón para recuperar movimiento en el brazo o la mano», describió.

Durante la última misión se realizaron más de 50 intervenciones quirúrgicas, aunque muchos pacientes debieron quedar en lista de espera. «A pesar de haber operado más de 50 pacientes, quedaron otros 50 pendientes para el próximo año», indicó.

El especialista señaló que, si bien algunas intervenciones requieren equipamiento específico, gran parte del trabajo depende de la experiencia del equipo médico. «Muchas de estas cirugías no necesitan gran tecnología, sino recurso humano y la capacidad del equipo», explicó.

En algunos procedimientos se utilizan microscopios quirúrgicos, aunque en su ausencia los médicos trabajan con lupas especiales. «Utilizamos lupas que aumentan el campo de visión entre dos y seis veces, que son anteojos personales que cada uno lleva para operar», detalló.

El equipo también incorpora profesionales de otras áreas para la rehabilitación de los pacientes.

En la última misión participaron terapistas ocupacionales que confeccionaron férulas para los niños operados. «Tuvimos dos terapistas ocupacionales que hicieron férulas termoplásticas para el posquirúrgico o para pacientes que las necesitaban en su tratamiento», explicó Ferreyra.

Los materiales para ese trabajo fueron obtenidos a través de donaciones gestionadas por el propio equipo. «Todos esos materiales los conseguimos con donaciones de familiares, amigos y personas que se sumaron a la iniciativa», señaló.

Ferreyra destacó además el rol del doctor Soldado, quien realiza este tipo de misiones en distintos países del mundo. «Él hace alrededor de diez misiones al año. Ha estado en Cuba, Ucrania, Vietnam y en abril va a ir a Brasil», contó.

El médico cordobés afirmó que la motivación principal del equipo es el impacto que pueden generar en la vida de los pacientes. «Hay familias a las que les podés cambiar la vida con una cirugía, en muchos casos de patologías congénitas que nunca pudieron resolver», sostuvo.

Según explicó, muchos de esos niños no acceden a especialistas por cuestiones geográficas o por la falta de centros con alta especialización. «Uno no elige dónde nacer. Tal vez viven en lugares donde no tienen acceso a este tipo de especialistas», remarcó.

Ferreyra aseguró que la experiencia también deja una fuerte enseñanza humana para los profesionales. «Uno vuelve realmente reconfortado, lleno por la alegría de los niños y de sus familias», afirmó. «Más allá de lo que aprendemos desde lo profesional, lo principal es lo humano. Ese es el motor que nos mueve», concluyó.

ARTICULOS RELACIONADOS

MAS POPULARES