Un nuevo proyecto legislativo podría cambiar radicalmente la vida urbana este verano en Nueva York durante la Copa Mundial de la FIFA. Si se aprueba, la normativa permitiría algo hasta ahora prohibido: consumir bebidas alcohólicas al aire libre y en espacios públicos mientras se disputan los partidos, abriendo la puerta a una experiencia inédita para hinchas y comerciantes. La propuesta, fundamentada en una ley ya vigente en el estado de Washington, apunta a transformar la manera en que residentes y visitantes disfrutan de uno de los eventos deportivos más vistos del planeta.
El corazón de la iniciativa es la llamada Ley HOST. Esta norma, en caso de recibir luz verde, habilitaría de manera temporal el servicio de alcohol fuera de los recintos cerrados en varias comunidades y barrios de la ciudad. La aplicación no sería automática: requeriría que los líderes locales gestionen y presenten un plan detallado ante las autoridades, eligiendo zonas específicas —como esquinas, calles o manzanas completas— para convertirlas en “zonas de entretenimiento” durante los partidos. En estos perímetros delimitados, los bares y establecimientos gastronómicos podrían atender a sus clientes al aire libre, extendiendo su capacidad habitual y permitiendo que los asistentes transiten con bebidas alcohólicas de un local a otro sin restricciones legales.
El mecanismo de funcionamiento de la Ley HOST está pensado para otorgar flexibilidad y respuesta rápida a la demanda que genera el torneo. Una vez que una comunidad presente su solicitud y logre la aprobación correspondiente, la zona elegida se activa como espacio habilitado para el consumo público de alcohol durante los encuentros. La medida se concibe como excepcional: de aprobarse, solo regiría entre el 1 de junio y el 31 de julio de 2026, coincidiendo exclusivamente con el período en que se desarrolla la Copa Mundial de la FIFA.
La presentación del proyecto estuvo a cargo de Tony Simone, asambleísta que representa a los barrios de Chelsea, Hell’s Kitchen y Midtown Manhattan. Simone ha defendido públicamente la iniciativa con el argumento de que la Copa Mundial representa una oportunidad única para potenciar la economía local, fortalecer la industria de la restauración y dinamizar el sector turístico. “Se acerca el inicio de la Copa Mundial.
Asegurémonos de que las pequeñas empresas estén en la alineación titular”, expresó el legislador, subrayando la posibilidad de que el evento sirva como motor para el desarrollo económico de la región.
Entre los beneficios señalados por Simone y los impulsores de la ley destaca el potencial de la medida para atraer turistas y estimular la actividad en bares y restaurantes, así como en organizaciones sin fines de lucro y administraciones públicas. La última vez que se celebró un Mundial, los locales estaban llenos, y el asambleísta plantea aprovechar el clima de junio para que la vida social y la afluencia de aficionados no queden confinadas a interiores. La propuesta aspira a crear un entorno más abierto y festivo, alineado con la magnitud del evento.
El proyecto, sin embargo, todavía debe superar varias etapas para convertirse en realidad. Además del visto bueno de la Legislatura estatal, es imprescindible la aprobación de la gobernadora Kathy Hochul y de la Autoridad de Licores del Estado de Nueva York antes del mes de junio. Solo si cumple con todos estos requisitos, la Ley HOST podrá aplicarse en el contexto del Mundial.
El entusiasmo por la propuesta ha encontrado eco entre los propietarios de bares de Manhattan, quienes han manifestado su apoyo en distintos medios. Sean Burger, dueño del Hibernia Bar en la calle 50, considera que la idea sería ideal para la ciudad y que contaría con gran aceptación popular. Destaca la posibilidad de que los clientes puedan recorrer varios bares con libertad, recreando una atmósfera comparable a la de ciudades europeas, donde el consumo de alcohol al aire libre en eventos deportivos es habitual.
Por su parte, Allan Flores, supervisor de Sir Henry’s en la Octava Avenida, opina que la experiencia sería divertida y tendría un efecto positivo en la convocatoria de público. Mike DePaolo, gerente general del mismo local, apunta a la dimensión social y nacionalista de la Copa Mundial, destacando el deseo de que todos celebren a su equipo y el orgullo nacional en un entorno festivo.
Nueva York y Nueva Jersey serán protagonistas del torneo, con ocho partidos programados en el estadio MetLife de East Rutherford, incluida la gran final pautada para el 19 de julio. El arranque de la emoción está previsto para el 13 de junio, con el enfrentamiento entre Brasil y Marruecos, seguido de otros cuatro partidos de la fase de grupos, un encuentro de dieciseisavos de final y otro de octavos. En total, dieciséis ciudades de Estados Unidos, Canadá y México acogerán partidos del Mundial, lo que anticipa un aumento significativo del turismo y la realización de eventos especiales para los aficionados en los próximos meses.
La selección nacional masculina de Estados Unidos también tendrá protagonismo en la ciudad: el 26 de mayo se dará a conocer su lista oficial en una celebración que incluirá invitados sorpresa y entretenimiento en vivo, aunque los detalles aún no han sido anunciados.
Nazareno Rosen/Infobae

