El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, visitó este domingo la localidad de Arad, en el sur de Israel, donde el sábado por la noche un misil iraní impactó entre edificios residenciales sin ser interceptado por los sistemas de defensa del país. Ante un grupo reducido de periodistas seleccionados por su gabinete, Netanyahu aseguró que Israel está “aplastando al enemigo”, advirtió que Irán ya tiene capacidad para alcanzar el centro de Europa y llamó a los líderes mundiales a sumarse a la ofensiva conjunta con Estados Unidos.
“Están poniendo a todos en su mira. Están cortando una ruta marítima internacional, una ruta energética, e intentando chantajear al mundo entero”, agregó, en referencia al bloqueo iraní del estratégico estrecho de Ormuz. “Es hora de que los líderes del resto de los países se sumen.”
Consultado sobre cómo responderá Israel a los ataques contra civiles, Netanyahu fue contundente: “Respondemos con gran fuerza, pero no contra civiles. Vamos tras el régimen, tras los Guardianes de la Revolución, esa banda criminal, y los perseguimos personalmente: a sus líderes, sus instalaciones, sus activos económicos. Los estamos persiguiendo con mucha firmeza.”
El misil caído sobre Arad dejó más de 60 heridos, diez de ellos graves, incluido un niño en estado crítico. A 30 kilómetros, en Dimona —sede de la mayor instalación nuclear israelí—, otro misil impactó en circunstancias similares. En total, unas 120 personas resultaron heridas en ambos ataques. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, también visitó la zona y afirmó que fue “un milagro” que nadie muriera.
La jornada del domingo dejó además un ataque con misil balístico de ojiva de racimo sobre Tel Aviv, que dispersó submuniciones sobre una amplia zona urbana y dejó 15 heridos, uno grave. En el norte, Hezbolá mató a al menos una persona. El balance diario del Ministerio de Salud israelí contabilizó un muerto y 303 heridos en menos de 24 horas. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los heridos hospitalizados en Israel suman 4.564.
En total la guerra dejó 16 muertos en Israel frente a más de 1.200 reconocidos por Irán solo en la primera semana de la ofensiva, y más de un millar de fallecidos en Líbano.
Fuente Infobae
