Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaron en la noche del viernes estar dispuestos a intervenir militarmente en el conflicto de Oriente Medio si nuevos actores se suman a Estados Unidos e Israel en su ofensiva contra Irán, o si el mar Rojo es empleado para ataques contra Teherán. El portavoz del brazo militar de los hutíes, Yahya Sarea, declaró en un mensaje televisado que el grupo tiene “las manos en el gatillo” y que su intervención dependerá de la formación de cualquier nueva alianza con Washington y Tel Aviv en contra de la República Islámica, así como del uso del mar Rojo para operaciones hostiles contra el país asiático o cualquier Estado musulmán.
La situación se enmarca en una etapa de alta tensión, a un mes de los ataques aéreos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, país que lidera el denominado “Eje de la resistencia”, una coalición de grupos armados en Oriente Medio, entre los que figuran los propios hutíes. El mar Rojo, clave para el comercio internacional, ha adquirido relevancia estratégica luego de los ataques hutíes a embarcaciones y objetivos comerciales vinculados a Israel. La posibilidad de una interrupción en el tráfico a través de esta ruta, especialmente en el estrecho de Bab al Mandeb, podría repercutir en el comercio global.
El portavoz militar hutí condicionó la participación directa del grupo en la guerra a la continuación de la escalada contra Irán y sus aliados, como el partido-milicia chií libanés Hezbollah. Los hutíes han reiterado que responderán ante “el más mínimo suceso que requiera una respuesta militar”, asegurando que Yemen “no dudará a la hora de cumplir su deber frente a los tiranos de nuestro tiempo: los judíos, los sionistas y su brazo estadounidense”, según declaraciones recogidas por la agencia Saba, controlada por los rebeldes.
