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Teleband (2da Parte)

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Marciaband BOCETO DEL LOGO DEL CANAL 3 DE TELEBAND REALIZADO POR EL DISEÑADOR GRÁFICO VIRGINIO CACCIOLATTI

LOS PRIMEROS PASOS: QUE NINGÚN BANDEÑO QUEDE SIN SU SEÑAL DE CABLE

A mediados de 1980 existía ya en Santiago del Estero, la señal de cable TIP (Tele Imagen Privada) que funcionaba a manos de Ignacio Castiglione y Julio César Castiglione (h), nietos de José F.L. y de Antonio respectivamente.

Fue en esos años que el bandeño Carlos Torres, un joven de 34 años, se acercó a los propietarios de la señal y solicitó incluir a la ciudad de La Banda en el servicio, con resultados negativos. Así lo cuenta este ciudadano, a 30 años de aquél episodio revelador:

“En esa época sólo teníamos la señal abierta de Canal 7 y los que tenían antenas altas tomaban el canal 10 de Tucumán y el canal 8 con un filtro especial que se llamaba “buster”. Eso permitía ver películas del canal tucumano. Eran todas señales abiertas. Desde el punto de vista legal, estaban tipificadas como antena comunitaria que era el artículo 59 de la ley 22285, (Ley de Radiodifusión, que estuvo en vigencia por más de cuarenta años). Cuando solicité el servicio para mi ciudad me contestaron que no era posible porque tenía que cablearse todo Santiago del Estero y La Banda no estaba contemplada en el proyecto. Como ciudadano bandeño y viendo que la ciudad crecía, y como a mí me encantaba todo lo relacionado a la radiodifusión, empecé a capacitarme con otras empresas del país hasta que decidí fundar Teleband en el año 1986”.

Expresado en palabras simples, fue así que nació la primera señal de cable netamente bandeña, cuya vida institucional duró hasta el año 1994. Carlos Torres no trabajó solo, con el correr del tiempo incorporó a socios como el doctor Ángel Rico y el productor agropecuario Carlos Delicompagni, que

nada tenían que ver con el mundo de la comunicación pero que se sumaron a la idea de un producto hecho por bandeños para los bandeños.

Por esos años, Torres se contactó con un hombre de origen ruso de apellido Kavaliuska, quien le vendió una antena parabólica que fue instalada sobre calle Avellaneda esquina La Rioja de la ciudad de La Banda.

Kavaliuska era dueño de una segunda antena, la cual durante su servicio a los militares, había sido apostada en las Islas Georgias del Sur.

El imponente instrumento sirvió para “bajar” gratuitamente, la señal áudica de la BBC de Londres más la señal de España que era transmitida a través la norma NTSC. Asimismo y mediante investigaciones técnicas, los operadores de Teleband lograron, mediante movimientos de la antena parabólica, hallar otras tres señales: Bandeirantes, Manshec, y O Globo, de Brasil. Todo esto fue un “revuelo importante”, tal como lo definió el propio Carlos Torres, ya que los bandeños podían disfrutar de una amplia variedad de contenidos de manera gratuita.


“DE LA BANDA PARA LA BANDA, TELEBAND TELEBAND TELEBAND”

Con una base eventualmente consolidada, el siguiente paso de quienes manejaban la única señal de cable de la llamada Cuna de Poetas y Cantores, fue crear el Canal 3 Teleband. Torres rememora este suceso como “impactante” y de inminente necesidad para los bandeños:

“El objetivo era dotar a la ciudad de La Banda de un medio de comunicación propio. Su fin era cubrir todos los aspectos sociales, culturales, políticos, deportivos y del quehacer de una sociedad que necesitaba avanzar. Veía a La Banda en peligro. Con el ferrocarril amenazado, todo se desmoronaba, entonces pensé en este medio de comunicación para propender a enseñar a nuestros hijos que

teníamos posibilidades de salida, mostrando todo lo que tenemos, exaltando a La Banda, identificándola con un medio propio, mostrando sus propias verdades.

Quise ponerle un nombre fácil y que impacte: Tele (televisión), Band (Banda). Nuestra mascota fue el Marciaband, un marciano.”

En sus inicios, los operadores cablearon la ciudad en un radio de 200 metros e instalaron un receptor en una vieja parrillada ubicada en la esquina de República del Líbano y Avellaneda, donde también había un televisor, y los vecinos se juntaban allí a ver los programas de Teleband. Esto fue logrado merced a una precaria licencia del Comfer (organismo autárquico del Estado Nacional responsable de regular y administrar el espacio radioeléctrico destinado a la radiodifusión, así como fiscalizar la instalación y el funcionamiento de las emisoras de radio y televisión en todo el país), la cual tardó nueve meses en ser obtenida por los propietarios del medio de comunicación bandeño.

Cuenta Carlos Torres que con este primer avance, Teleband sufrió también su primer juicio de un total de aproximadamente treinta que le hicieron al canal a lo largo de su vida institucional. Todos ellos fueron apelados en la Justicia Federal de Tucumán.

Lo que siguió fue un crecimiento incesante del medio de comunicación que para 1991, tenía alrededor de 3.800 abonados sobre 71.877 habitantes de la ciudad de La Banda, según el Censo Nacional de Población de ese año.

Autores
Luciana Sposetti y Carlos Toledo

Teleband

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Foto Joege Emir Llugdar

INTRODUCCIÓN

El trabajo que se presenta a continuación es el resultado de una investigación sobre la historia de la señal de cable de la ciudad de La Banda, Teleband SRL, fundada a mediados de 1980 y que tuvo una corta vida.

Para construir este relato se entrevistó a quienes fueron sus fundadores y empleados, debido a que no existen registros más que en el recuerdo colectivo y en la voz de quienes hicieron posible su existencia.

Es primordial situar a los lectores en el tiempo y dar cuenta de cuándo y cómo fue que la televisión desembarcó en esta provincia. “Los primeros ensayos de la televisión en Santiago se hicieron en 1963, cuando se organizaron transmisiones desde la glorieta de la plaza Libertad, en cuyas cuatro esquinas se pudieron ver los primeros televisores que llegaron a la provincia. Como había pasado hacía un cuarto de siglo en los primeros experimentos radiofónicos de LV11, la gente llegaba en esta oportunidad a ver y participar de estas primeras pruebas con la nueva tecnología, que despertaba asombro y entusiasmo […] tras el éxito de estos primeros ensayos se instaló una antena en una torre ubicada en la calle Pellegrini entre Plata y Perú, que se utilizaría para realizar las transmisiones televisivas de Canal 7 desde el año 1964” (Picco Ernesto, 2012:94).

Del otro lado del río, los bandeños también pudieron ser parte de estas transmisiones hasta que en 1986, nació Canal 3 Teleband SRL, la primera empresa de cable de la ciudad de La Banda.

Mientras estuvo en el aire hasta el año 1994, los habitantes de esa ciudad se identificaron con Canal 3. En esa señal se reflejaba todo su acontecer, la vida social, cultural, deportiva y política, encarnado en lo que los fundadores supieron interpretar, según ellos mismos lo manifiestan, como ese sentido de

pertenencia y orgullo de ser bandeño, un sentimiento que se explicará con el desarrollo de la investigación.

En la programación local de Canal 3 intervenía en un ciento por ciento habitantes de La Banda, sólo por nombrar algunos: Emilio Marcelo Jozami (actualmente periodista de El Liberal), Liliana Torresi (docente de la Escuela Normal Dr. José Benjamín Gorostiaga), Remigio Orellana (ex rector de la Escuela Técnica Nº 2), Miguel Coria (locutor en Radio Satelital), entre otros.

Cada paso que daba el canal se hacía en función del interés de la comunidad, “no nos movía otra cosa que no fuera el bien común”, precisa Carlos Torres, ideólogo y fundador de Teleband SRL.

A continuación, se desgranará algunos hitos que marcaron a fuego a Teleband SRL, como por ejemplo la instalación de una antena satelital, las transmisiones en vivo de las misas desde una parroquia local, la cobertura de la actuación de Soda Stereo con Gustavo Cerati, en lo que fue la última visita del grupo a Santiago del Estero, entre otras.

Teleband SRL fue muy significativo y tuvo un fuerte impacto social, todo lo que pasaba en la ciudad de La Banda estaba en su pantalla

Autores
Luciana Sposetti y Carlos Toledo

Luna de Domingo anunciando la primavera

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Foto Jorge Emir Llugdar

Bandeño olor a tren

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Hay una especial clase de santiagueños, que a la gente de otro lado no nos entrará jamás en la cabeza. Son los bandeños. Porque usted le pregunta a uno cualquiera de la provincia del mistol si es santiagueño y le dirá que sí, tanto si es de Clodomira, Monte Quemado, Ramírez de Velazco o la Isla Mota. Pero va y le averigua a un bandeño si también es santiagueño y le dirá que no. Con un no bien rotundo, “io soy bandeño”, le va replicar. En los tiempos de antes, en Santiago, orgullosos sabían ser los choyanos, que te lo decían “Gómez, pero de Choya”, como si le hubieran dicho “Grimaldi, de Mónaco”, algo así. Pero en los últimos tiempos se empezaron a destacar los bandeños, con un empaque que hace pensar que han nacido en Suiza, pongalé. Y son bandeños, igual a losvecinos de toda la vida de aquí a la vuelta se creyeran mejores, iguales a los otros mistoleros, pero cruzando el Dulce.

Los santiagueños capitalinos, que saben esto, los cargan: les señalan, no sin algo de razón, que viven en el barrio más grande de Santiago y se enfurecen como si les mentaran a  la madre. Pero cuando más se ofenden es si les dicen: “¡Bandeño olor a tren”. Porque tienen  un orgullo inmenso por haber tenido ferrocarril antes que Santiago, el Mitre, que llevaba a Buenos Aires y venía para Tucumán. Cada vez  que oyen esta expresión, levantan el dedo para mentar al abuelito ferroviario, la perdida gloria del tren verdulero, la sección vías y obras o cualquiera de los otros recuerdos que dejaron los convoyes cargados de frutos del país que enviaban a Buenos Aires todas las noches. Hay que decirlo, las “fincas  perfumadas”, que nombra el conocido  vals de Raúl Trullenque y Saúl Belindo Carabajal, crecieron a la vera de las vías para satisfacer la demanda de alfalfa, mandarinas, sandía, melón, lechuga, tomate de Buenos Aires. Y hubo muchísimas y muy lindas y muy conocidas, sobre todo en el departamento Banda, quizás el más rico de esa provincia. Al clásico del fútbol entre Sarmiento y Central Argentino lo elevaron a la categoría de apoteótico y la rivalidad es más grande que la que existe entre los del Real Madrid y el Barcelona y lo alaban, dándolo por inmenso, aunque pocos vayan a la cancha a mosquetear un partido ni cuando se juega el clásico ni nunca.

Tienen una avenida que se llama la Besares. Bueno, ese Besares fue un militar, nacido cerca de lo que ahora es La Banda, que peleó y murió en la batalla de Ituzaingó, ¡de Ituzaingó!, ¿se da cuenta? No son santiagueños, que peleaban contra los tucumanos en montoneras de morondanga, ellos han participado en una batalla que sale en los libros grandes de historia, mire usté. Pero si les recuerda que según las crónicas ese Manuel Besares  no peleó en la batalla realmente, porque lo mataron a la mañana temprano, cuando los ejércitos ajustaban el alza de los cañones, prepárese para boxearlos o para salir disparando. Aunque la mayoría de los bandeños no pueden señalar en un mapa dónde queda Ituzaingó, porque no tienen ni idea, sienten orgullo por el héroe local, hacen de cuenta que es el abuelito de todos.

Por otra parte festejan el cumpleaños de La Banda y hasta le hacen una gran fiesta porque su año de nacimiento es 1912, pero la famosa batalla de Ituzaingó fue en 1827, por lo que su Besares no eran tan bandeño, pero no lo diga porque lo van a expulsar ipso facto de su sacrosanto suelo.

El resto de la provincia sabe de esta casi tendencia maniática compulsiva negacionista de creerse un principado  aparte, así que cuando salen en delegación a otra parte, siempre dicen, pongalé: “Somos doce santiagueños, perdón, once santiagueños y un bandeño” y lo señalan divertidos. Lo mejor es que a ellos no les molesta, les da orgullo.

Suele darse en casi todos los casos, es el pueblo más chico que le tiene, digamos tirria al más grande y no al revés. Hay argentinos que creen que los norteamericanos se levantan todos los santos días pensando en qué perversidad nueva inventar para nosotros y los bandeños creen que los capitalinos no hacen otra cosa más que idear maldades para hacerles a ellos, pobres  víctimas.

Después son gente normal, ¿no?, se visten igual que cualquiera, almuerzan y cenan lo mismo que todos, van al cine, hacen compras como un hijo de vecino  más y mandan sus hijos a la escuela como cualquier cristiano.

Para ir cerrando esta crónica, si alguna vez visita Santiago del Estero, no deje de pasar por La Banda. Una vez ahí vaya al mercado Unión, Sarmiento y Alem, pregunte cuál es el puesto del Chino Garnica y pida un sánguche de milanesa. Capaz que no se compare con la milanga tucumana, pero son los mejores de tooodo Santiago y también valen la pena, oiga.

©Juan Manuel Aragón

Inauguración y bendición de la capilla Virgen del Valle

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Foto Red Social Facebook

Inauguración y bendición de la capilla Virgen del Valle parroquia Santiago Apostol.

Santa misa a cargo del Sr Obispo Monseñor Manuel Tato
25 de octubre de 1969

Padre de mi corazón

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Foto Carlos Carabajal

Tributo al padre del amor
Celebración de la raíz
Patio seguro en la niñez
Pecho de tierra para mi.
Semilla que multiplicó
La siembra en frutos de hermandad
Bajo tu rama, sombra y luz
Siempre sentimos la verdad
. Tal vez el acto más feliz
Que un hombre pueda disfrutar
Es cuando escucha que a él también
Un hijo le dice papá.
Estribillo
Padre de mi corazón
Te cantaré siempre feliz
Por enseñar, por descubrir
Este camino que hay en mi.
Sobre tus hombros yo sentí
Tocar el cielo y ser un rey
Ya nunca más volví a ostentar
Con tanto orgullo ese poder.
En esta vida hay que pensar
A tiempo hacer y respetar
Y no esperar a que no estés
Para aprenderse a valorar.
Que triste es todo si te vas
La noche es larga sin tu voz
Azul oscuro como el mar
La ausencia tiene ese color.
Autores Peteco y Demi Carabajal

Lechuza de Campanario

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Jorge Llugdar

Ocaso, aves y laguna en el día de la Pachamama

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Foto Jorge Emir Llugdar