En el Centro Integral de Salud Banda (CIS Banda) se vivió una mañana distinta con la llegada de los Reyes Magos. La ocasión fue propicia para concretar la entrega de regalos y todas las donaciones recibidas en el Baby Shower de Jesús organizado por la parroquia Cristo Rey.
Como cada jueves, el padre Gastón Cuello realizó la misa en el Oratorio del centro asistencial, oportunidad en que destacó: “El niño nació para hacerse cercano y nosotros con los gestos que vamos a compartir hoy lo estamos haciendo, pero que no sea un día, que sean todos los días de nuestra vida”.
“Cuando cada uno de nosotros ponemos al servicio de los demás lo que tenemos podemos hacer grandes cosas -continuó- hay que ser generosos, capaz que no tengo dinero, pero sí tiempo, capacidad, se hacer algo y eso es importante, desde lo simple se puede multiplicar”.
También señaló que, “el Señor nos enseña a poner en práctica estas obras, porque esa luz que nos ha traído nos ha iluminado y nos hace que seamos luz ante muchas oscuridades. Pedimos que este espíritu que impulsó a Jesús a llegar a los más necesitados lo haga con toda la Iglesia para que transmita la fuerza de este Dios que quiere llegar a los hogares”.
Regalos
Tras la celebración eucarística, los Reyes Magos, integrantes de la comisión Nuestra Señora de la Dulce Espera y comunidad de la parroquia Nuestra Señora de La Salette, recorrieron las áreas de NEO, pediatría, maternidad y consultorios para hacer entrega de obsequios a los niños.
Al respecto, el padre Gastón destacó: “Nuestra visita a este centro de salud es para traer la alegría del nacimiento de nuestro Salvador, este es el mejor regalo. La presencia de cada uno de los miembros de las comunidades entregando obsequios que fueron donados y pensados para nuestros niños”.
Respecto a la experiencia vivida indicó que, “la recepción fue increíble. En NEO por parte de los padres, ya que los bebés son muy pequeñitos, pero el hecho de recibir un regalo y saber que alguien piensa en sus hijos les cambia la cara, es una verdadera caricia de Dios”.
El gesto se repitió en cada espacio, siempre acompañados con villancicos para coronar una actividad solidaria que se inició antes del nacimiento de Jesús como un signo de esperanza y compromiso permanente.


