River Plate inició conversaciones formales para intentar repatriar a Rafael Santos Borré.
El atacante colombiano, de 30 años, tiene contrato vigente con Inter hasta diciembre de 2028, un factor que condiciona cualquier avance inmediato en la operación.
El interés del Millonario responde a la búsqueda de jerarquía ofensiva y experiencia internacional, dos cualidades que Borré supo aportar durante su anterior etapa en el club. Desde el entorno riverplatense reconocen que hubo contactos preliminares para conocer la situación contractual y la predisposición del jugador, aunque por el momento el principal obstáculo está dado por los números salariales, considerados elevados en relación con el esquema que River pretende sostener en este mercado.
Más allá de las dificultades, el nombre de Borré vuelve a generar expectativa entre los hinchas por el peso específico de su historia con la camiseta blanca atravesada por la banda roja. El colombiano disputó 149 partidos oficiales, convirtió 55 goles y brindó 18 asistencias, siendo protagonista en algunos de los momentos más importantes de los últimos años. Su capacidad para presionar, asociarse y aparecer en instancias decisivas lo transformó en una pieza clave dentro de un equipo que marcó una época.
En River entienden que el contexto es distinto al de su salida y que cualquier intento de regreso debe ajustarse a una estructura financiera cuidada. La dirigencia analiza alternativas creativas, que podrían incluir una negociación prolongada o un eventual acercamiento a futuro, siempre y cuando las condiciones contractuales se vuelvan más accesibles. Por ahora, el club mantiene una postura prudente y evita avanzar más allá de los sondeos iniciales.
Del lado del jugador, el vínculo contractual con Inter le brinda estabilidad, aunque no se descarta que evalúe un regreso a un entorno que conoce y donde supo alcanzar su mejor versión futbolística. La decisión final dependerá no solo de lo económico, sino también del proyecto deportivo que River pueda ofrecerle en esta etapa de su carrera.
Mientras tanto, el interés por Borré se suma a la agenda de un mercado que promete movimientos y negociaciones extensas. Su posible vuelta aparece como una ilusión latente, aunque condicionada por números y tiempos que hoy parecen lejanos. En Núñez lo saben: el deseo existe, la historia respalda, pero el desenlace todavía está abierto y lejos de resolverse.
Fuente: noticias argentinas

