Las autoridades de Rusia han declarado ilegales las protestas contra los bloqueos de internet previstas para el 29 de marzo en Moscú y San Petersburgo, advirtiendo que quienes participen podrían ser detenidos.
La negativa se extiende tanto a la capital rusa como a la segunda ciudad más grande del país.

Según el grupo organizador Cisne Escarlata, participar en las protestas expondrá a los asistentes a detenciones policiales, mientras que sí se autorizó la celebración de manifestaciones en otras ciudades del país.
La política de prohibición de marchas no es nueva en el contexto del conflicto por el control de internet en Rusia. Hace dos días, el líder opositor Boris Nadezhdin, aspirante presidencial en 2024, denunció que las autoridades ya habían impedido la celebración de protestas el domingo anterior en distintas ciudades de la región de Moscú, nuevamente con el argumento de la situación sanitaria.
Nadezhdin indicó en su canal de Telegram que las respuestas oficiales a sus solicitudes resultan una “burla”, señalando: “Todas las respuestas son iguales y parecen una burla. No pueden reunirse por el covid”, en referencia a la falta de criterios uniformes, dado que otras manifestaciones sí reciben autorización en los mismos lugares y fechas.
Las restricciones han afectado también a otras organizaciones políticas. El partido opositor Yábloko había solicitado permiso para protestar el 1 de marzo en Moscú contra los bloqueos de internet, pero la petición fue rechazada por las autoridades de la capital.
El tema del acceso a la red se ha convertido en un eje de movilización social, especialmente tras el anuncio de que la aplicación de mensajería Telegram sería objeto de un bloqueo definitivo a partir del 1 de abril, según anticiparon varios medios rusos el mes pasado.
En la actualidad, Telegram ya resulta inaccesible en Rusia para la mayoría de los usuarios, salvo aquellos que recurren a servicios VPN para sortear las restricciones.
El endurecimiento de los controles sobre internet avanza de la mano de un aumento en la capacidad tecnológica destinada a los bloqueos.
El Ministerio de Desarrollo Digital de Rusia ha incrementado su presupuesto en unos 14.900 millones de rublos (unos USD 184 millones), alcanzando un total de 83.700 millones de rublos (USD 1.037 millones), con el propósito de ampliar la infraestructura para el bloqueo de la red de internet móvil en todo el país antes de 2030.
El reporte señala que los equipos instalados en los operadores de telecomunicaciones rusos aún presentan limitaciones de capacidad, lo que provocó fallos durante la noche del 22 al 23 de marzo, cuando los usuarios lograron acceder temporalmente a plataformas bloqueadas debido a una sobrecarga.
(Con información de EFE)
Fuente Infobae
