El tenis continúa atravesado por la problematica de las apuestas que derivan en amenazas a los jugadores para manipular resultados. Esta vez, la alarma se encendió en el circuito femenino por una denuncia de la jugadora húngara Panna Udvardy en sus redes sociales.

Ubicada en el puesto 95 del ranking mundial, la tenista contó que en la noche previa a su partido le llegaron mensajes desde un número desconocido a su teléfono personal. La exigencia era concreta: que se dejara perder bajo la amenaza de que, si no lo hacía, su familia sufriría las consecuencias.
Según relató la propia Udvardy en su posteo, el remitente aseguró tener información detallada de su entorno familiar. En los mensajes afirmaba conocer dónde vive su familia, los autos que utilizan y sus números de teléfono. “Incluso enviaron fotos de mis familiares y la de un arma”, confesó.
Ante la gravedad de lo ocurrido, la deportista contactó inmediatamente a un supervisor de la WTA y le envió capturas de pantalla de las amenazas. También informó a sus padres, quienes a su vez se comunicaron con el consulado húngaro en Turquía para pedir asistencia.
La jugadora de 27 años explicó la respuesta que obtuvo: “Me dijeron que recientemente han sufrido amenazas similares otras jugadoras y que creen que podría haberse filtrado información personal de la base de datos de la WTA, algo que se está investigando actualmente».
Como medida de seguridad, tres policías acompañaron a la tenista durante su partido en el torneo WTA 125 que se disputaba en Antalya. Al mismo tiempo, las autoridades también reforzaron la protección en los domicilios de sus familiares, incluida la casa de sus padres y de su abuela.
A pesar de las medidas de seguridad y del fuerte impacto emocional que generaron los mensajes, Udvardy salió a competir y perdió ante la ucraniana Anhelina Kalinina por 7-6 (3) y 7-5 por los cuartos de final.
Después del partido, la jugadora presentó una denuncia formal ante la policía turca para que se investiguen las amenazas. “Quiero dejar algo claro: esto no es normal”, expresó.
La húngara reclamó que las organizaciones del tenis refuercen la protección de la información personal y la seguridad de los atletas. «No debemos normalizar este tipo de abusos en el deporte”, concluyó.
Fuente TN
