Sol Pérez y Guido Mazzoni celebran un sábado muy especial: el primer cumpleaños de su hijo Marco. A través de redes sociales, la pareja compartió su emoción.La panelista publicó en Instagram una serie de imágenes que recorren desde el día del nacimiento hasta postales actuales. “Feliz cumpleaños a mi persona favorita en todo el mundo, los planetas y lo que exista. Te amo inexorablemente mucho”, escribió.

En otra publicación, mostró al nene jugando en un charco de agua y sumó una frase breve: “Te amo bebé loco”.
El dramático momento que pasó Sol Pérez con su hijo Marco: “Se ahogó”
Hace varias semanas, la panelista recordó uno de los momentos más angustiantes de su vida apenas cuatro días después de haber dado a luz.
“Tomó cincuenta minutos, ponele, de una teta. Yo le ponía el cronómetro”, contó en Sería increíble en Olga.
Después de cambiarle el pañal, Marco le pidió más leche y siguió succionando entredormido. “Estaba tomando, se quedó dormido, y se ve que un culito de leche quedó en la pezonera. Dormido hizo: ¡ah! Y ahí se le cierra, como que no puede ni tragar ni escupir”, recordó Pérez, reviviendo el miedo de ese instante.

La desesperación creció cuando vio que su hijo se ponía cada vez más rojo y no reaccionaba. “Le daba, le daba, lo doy vuelta, nada. Él empezaba a ponerse rojo”, detalló.
En ese momento, la ayuda de Andrea, la persona que trabaja en su casa, fue clave. “No estaba Guido. A Andre le debo mi vida entera. Lo da vuelta, lo golpea en la espalda, nada, nada. Lo vuelve a dar vuelta y se le ocurre soplarlo. Cuando lo sopla en la cara, él ahí reacciona”, explicó, agradecida.
Los minutos se hicieron eternos. “En el momento, no sabía si él me había reaccionado o no. Agarré como estaba y me fui a llorar a la calle para que alguien le haga RCP. Dije: ‘alguien, por favor, háganle RCP. Porque ya lo golpeé, ya lo golpeé yo, él no reacciona’”, contó Sol, que terminó arrodillada y temblando en plena calle.
Fue Andrea quien la tranquilizó: “Sol, quedá tranquila, el bebito ya está bien, Marco está bien”.
La preocupación no terminó ahí. “Llamé a Guido, que estaba viniendo, le digo: por favor, llamame a alguien que venga a chequearme cómo está el bebé, porque yo no sé cuántas veces le pegué. Vino el pediatra, le vio los pulmones y me dijo: ‘Está todo bien, vos quedate tranquila, con leche no se va a ahogar’”, aseguró.
Fuente TN

