U2: Flash sensorial, pero con mensaje

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U2 trae a nuestro país una de las giras más ambiciosas de la historia (Télam

Traducido, un verso de Magnificent dice “yo nací para cantarles”. Es elocuente como casi todas las canciones desde que Bono se postula a presidente de todos los rockeros, y no hay escenario ni puesta muchas veces millonaria que saque al irlandés cincuentón del sitio de líder arengador de multitudes, que a su vez lo arengan a él, que a su vez… Y así. La de anoche en el Estadio Único de La Plata fue una muestra de eso, también. Llena de detalles.

Como presentar a Larry “La Pulga” en la batería, Adam “Pupi” Zanetti en bajo, “Pipita” The Edge y a sí mismo reservarse a “Carlitos, el Apache” como alter ego argentino. O aprenderse nombres de barrios porteños (aunque sean Las Cañitas, San Telmo y Palermo). Bono quiere conectar y conecta con los 58 mil que deliran alrededor de “la garra”. Como el orador que siente que es, como el cantante que pide tender una mano al tercer mundo en un país tercermundista, en un escenario de primerísimo primer mundo.

Para intentar dejarlo claro con una analogía, el eje de los shows en vivo con algo de ambición audiovisual se corrió unos cuantos metros desde que el tsunami de U2 arrancó con este tour “360°”.

El equivalente más cercano podría ser lo que Pink Floyd intentó hacer a partir de The Wall y luego en las presentaciones en vivo a fines de los años de 1980, aunque con la tecnología del presente siglo. No es sencillo describir una pantalla de leds de super definición circular y lo suficientemente flexible como para formar un cilindro de 20 y pico de metros para seguir proyectando al mismo tiempo imágenes y haces de luz.

Pero eso es lo que cuelga de la panza de La Garra, esa estructura que parece más una araña de cuatro patas y 30 metros de alto que además tiene un escenario circular rodeado de un anillo externo por el que Bono, Edge y Clayton se pasean con pasos perfectamente ensayados para el director de cámara.

En su máximo esplendor, la garra literalmente deja pasmado a todo el estadio, aunque el tema sea Vertigo con su “uno dos tres 14”. Prendan la radio en Washington, prendan la radio en Europa, prendan la radio en Buenos Aires, ahí viene Sunday bloody Sunday, avisa el predicador, y el templo pasa de naranja a verde con la rapidez de la interminable sucesión de flashes que intentan captar algo, por mas que estén seguros que ni filmando en HD podrían reproducir lo que ven.

Abajo, una platea de brasileños agita y agita con remeras que dan cuenta de la fe: cada uno lleva una prenda con el logo estampado y la leyenda “Buenos Aires, eu vou”, Buenos Aires, yo voy.

Al rato, todos escuchamos sobre “la Mandela china”, Suu Kyi, mientras The Edge desgarra unos arpegios y Bono nos invita a regocijarnos porque ahora ella está libre. Y todo gracias a gente como los fans de U2 y Amnesty Internacional. Empieza a sonar Walk on y hay gente que lee cifras de crímenes en países en democracia en la gran pantalla de la garra, puños arriba, y cifras de desaparecidos por la dictadura, ovación. El home theatre más grande del mundo recibe en las pasarelas a una procesión de caminantes con lámparas, mientras la voz de Bono invita a nunca olvidar. Todo, pero todo el estadio esta quieto mientras termina la canción citada. Como si fuera la ópera.

Desmond Tutu, no en persona, sino vía megapantalla, agradece a la gira 360°, a Bono y a nosotros mismos el haber disparado conciencia de algunos países pudientes respecto de la mortalidad infantil en África, y nos jura que podremos lograr mucho más. Siendo uno. Y el cielo de celulares recibe callado a One, claro.

La garra sufre su penúltima mutación y un tótem multicolor parece atravesarla desde arriba. Where the streets have no name, con su riff monolítico de guitarra atrona en La Plata, a una altura del espectáculo en que todos, público y banda, se sienten adentro de un show que solo verían en blu ray. Si era la comunión con las audiencias lo que el grupo capaz de semejante monumentalidad quería, lo ha conseguido. Sus canciones son la banda sonora de algo que ya no son ellos mismos, con todo y el proselitismo de Bono en pos de las causas que sea, saludo con onda a Cerati incluido.

Encima es él mismo el que mira a sus fieles y dice “increíble, increíble”, cuando la nave empieza a despegar hacia el sábado próximo.

Lista de temas del miércoles 30 de marzo
Even better tan the real thing
I will follow
Get on your boots
Magnificent
Mysterious ways
Elevation
Until the end of the world
I still havent found what I’m looking for
North star
Beautiful day
In a Little while
Miss Sarajevo
In the city of blinding lights
Vertigo
I’ll go crazy if I don’t go crazy tonight
Sunday bloody Sunday
Walk on
One
Where the streets have no name
Hold me, thrill me, kiss me, kill me
With or without you
Moment of surrender

Fuente: La Vozdel Interior

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