Lo que comenzó como un operativo para frenar las picadas ilegales en la Ruta 92, terminó en un violento episodio de resistencia a la autoridad. Un menor de 17 años fue protagonista de un escándalo que incluyó insultos, amenazas y el insólito ataque de su madre contra los efectivos de la Departamental 13.
El procedimiento se inició en la intersección de avenida de Circunvalación y Ruta Provincial 92. Allí, casi un centenar de motociclistas desafiaba la ley en una carrera clandestina. Al notar la presencia policial, el rugir de los motores se transformó en una huida masiva, dejando atrás a un joven del barrio Manzione cuya moto, una Gilera Smash 110, presentó un desperfecto mecánico que impidió que se retirara del lugar.
El rodado era conducido por un menor de 17 años y de acompañante viajaba una menor de 16. Al requerirle la documentación, este no poseía ni la propia ni del rodado por lo que se puso violento con los efectivos amenazándolos que «tiene conocidos» y que los «encontraría de civil en algún momento».
Sin embargo, la mayor tensión se vivió con el arribo de su madre del joven que lejos de calmar las aguas, arremetió físicamente contra el personal actuante e intentó «rescatar» el vehículo por la fuerza de la propia Comisaría 41.

