Históricamente, el festival buscaba recrear la magia del folclore santiagueño, conocido como "la cuna de poetas y cantores", incorporando elementos como el "fuego salamanquero" y fuegos artificiales en sus noches de apertura.
El atractivo turístico de la ciudad está basado en la historia, leyendas, mitos y costumbres de una tierra que conserva su esencia sin perder su objetivo: el desarrollo.