Las fuerzas armadas ucranianas lograron contener la embestida rusa y avanzaron en la recuperación de terreno en varios puntos del frente oriental, en medio de una escalada de combates que marca el inicio de la nueva ofensiva de primavera lanzada por Moscú.
El alto mando ucraniano destacó que las tropas han recibido refuerzos y cuentan con suficiente armamento y munición para sostener la defensa. El general Sirski subrayó que “se tomaron las decisiones necesarias” para enfrentar la presión rusa, y aseguró que la preparación de las unidades les permitió resistir los asaltos y lanzar contraataques en sectores clave del frente.
Las fuerzas ucranianas han recuperado posiciones en al menos dos zonas donde Rusia había ocupado territorio durante el año pasado. En Kúpiansk, región de Kharkiv, las unidades de Kiev lograron expulsar a grupos aislados de tropas rusas que permanecían en el área tras la ofensiva fallida del otoño anterior. En la frontera entre Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia, el portavoz Vladislav Voloshin indicó que las operaciones continúan con el objetivo de consolidar nuevas líneas defensivas y dificultar los movimientos logísticos del enemigo.
El uso de drones por parte de Ucrania ha sido determinante en la resistencia. Batallones como los ‘Halcones de Hierro’ de la 67ª Brigada han empleado vehículos aéreos no tripulados para atacar posiciones rusas, interrumpir el suministro de municiones y destruir artillería. Imágenes en video muestran a las fuerzas invasoras recurriendo incluso a caballos para cruzar zonas peligrosas ante la falta de vehículos blindados disponibles.

El comandante Vladislav Datsenko aseguró que los recientes contraataques han permitido “éxitos significativos” y que la iniciativa en algunos frentes ha cambiado de manos. Analistas de seguridad, como Oleksí Melnik, estiman que, pese al uso masivo de aviación y drones por parte de Rusia, es poco probable que Moscú consiga avances decisivos a corto plazo, especialmente con las mejoras recientes en la movilización y el equipamiento del ejército ucraniano.
Las autoridades de Kiev también impulsan el desarrollo de sistemas robotizados y drones terrestres, tanto para el transporte de suministros como para la evacuación de heridos y operaciones ofensivas.
Además, el ministro de Defensa, Mijailo Fédorov, explicó que uno de los objetivos es elevar el número de bajas rusas mensuales, lo que podría obligar al Kremlin a decretar nuevas rondas de movilización, una medida impopular que podría erosionar el apoyo interno a la guerra.
(Con información de EFE)
Fuente Infobae

