En la Conferencia sobre la Reconstrucción de Ucrania, celebrada en Gdansk, el gobierno de Ucrania logró 10.000 millones de euros para la reconstrucción tras la firma de casi 200 acuerdos, contratos y cartas de intención al término de dos días de negociaciones que reunieron a líderes internacionales, organismos multilaterales y representantes del sector privado.
La viceministra polaca de Bienes del Estado, Eliza Zeidler, confirmó que el evento concluyó con compromisos efectivos y sostuvo que los asistentes abandonaron la ciudad polaca con el convencimiento de haber dado un paso clave para el futuro de Ucrania.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó el inicio de este fondo y oficializó el desembolso de 3.200 millones de euros de un préstamo europeo a Ucrania, parte de un paquete mayor de 90.000 millones de euros.
Entre las operaciones concretadas destacó un préstamo de 90 millones de euros para el operador estatal de sistemas de transmisión de electricidad Ukrenergo y la participación en un consorcio internacional para impulsar proyectos de energías renovables.
El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento de Polonia, Paweł Kowal, calificó a Gdansk como el principal foro político-empresarial del año en Europa. En la misma línea, el primer ministro polaco, Donald Tusk, remarcó que la cooperación práctica prevaleció sobre las diferencias diplomáticas recientes entre Polonia y Ucrania, en alusión a la retirada de la Orden del Águila Blanca al presidente ucraniano, Volodímir Zelensky.
La conferencia también sirvió para sellar colaboraciones en el ámbito cultural y patrimonial, junto con nuevos programas para modernizar infraestructuras portuarias y garantizar la resiliencia del sistema energético. Con la movilización de estos recursos, las autoridades ucranianas y europeas aspiran a sentar las bases de una recuperación sostenible y a consolidar la integración de Ucrania con los estándares y mercados de la Unión Europea.
Bajo este contexto de la guerra, Ucrania lanzó un ataque nocturno a gran escala contra una docena de regiones rusas, la península de Crimea bajo control ruso y zonas marítimas cercanas. El Ministerio de Defensa de Moscú calificó la operación como uno de los mayores operativos con drones desde el inicio de la invasión a gran escala hace más de cuatro años. Según las autoridades rusas, las defensas aéreas interceptaron 660 drones ucranianos, una cifra que supera el récord anterior de 556 drones, registrado en mayo del año pasado.
La ofensiva forma parte de la estrategia ucraniana para golpear infraestructuras petroleras y energéticas en la retaguardia rusa, lo que afecta los suministros de combustible y las rutas de abastecimiento militar. Funcionarios y analistas occidentales sostienen que estos ataques han debilitado la capacidad de Moscú en el frente y han aumentado la presión sobre el presidente ruso, Vladimir Putin.
(Con información de EFE)

