SkyFall, la empresa ucraniana de tecnología de defensa, ha desarrollado un arma de ataque de largo alcance que se está probando en operaciones contra Rusia, mientras Kiev intensifica su campaña, la cual ha causado graves problemas logísticos a Moscú.
SkyFall también se encuentra en la fase final de pruebas de una nueva versión más rápida de su dron P-1 Sun, diseñado para interceptar misiles de crucero rudimentarios tipo Shahed, propulsados por reactores, que Rusia ha utilizado en ataques contra Ucrania en un juego de estrategia y contramedidas. El objetivo de la compañía para el nuevo P-1 es lograr la autonomía total, con solo que un operador seleccione el objetivo en un monitor.
El interceptor modelo X-wing alcanza velocidades más altas gracias a una ojiva ligeramente más pequeña que la del P-1 estándar (500 gramos frente a 800 gramos) y a motores y otros componentes mejorados, según un representante de la compañía.
Los interceptores de bajo coste para armas baratas como los Shahed se han convertido en una prioridad para muchos países, dado que en la guerra de Irán se han utilizado miles de estas municiones. Europa busca crear una “barrera de drones” para prevenir este tipo de ataques, y Polonia destinó 4300 millones de dólares a su propio proyecto.
SkyFall ganó la última ronda del concurso Drone Dominance del Pentágono este año junto con su colaborador británico Skycutter, lo que dio lugar a un pedido de más de 2.500 drones y le permitió pasar a la siguiente fase de la competición.
Fuente Infobae

