Padres de los niños secuestrados en el noreste de Nigeria salieron a las calles este viernes para exigir al gobierno federal que intensifique las operaciones para lograr su liberación. Los menores llevan casi 100 días en cautiverio, después de haber sido sacados por la fuerza de sus aulas en el estado de Borno, una de las regiones más afectadas por la violencia de grupos islamistas
Los atacantes llegaron en motocicletas menos de 30 minutos después de que las tropas que patrullaban la zona abandonaran el pueblo. Para dispersar a los residentes, efectuaron disparos y, durante la retirada, utilizaron a los menores como escudos humanos, lo que impidió que las fuerzas de seguridad respondieran con fuego.
La policía indicó que el ejército está “al tanto de la situación”, aunque declinó ampliar la información y remitió las consultas a las fuerzas armadas, que no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Chinda Buba, cuyo hijo se cuenta entre los desaparecidos, resumió la incertidumbre que atraviesan: “No sabemos dónde están nuestros hijos. No sabemos si están bien de salud o si están pasando por dificultades”. Peace Nicolos, madre de dos menores de tres y ocho años aún retenidos, añadió: “Nos preocupamos a diario y nos cuesta mucho comer. Le suplicamos al gobierno que los rescate”.
“No hay nada más doloroso que separar a niños muy pequeños de sus padres”, declaró Yakubu. “Toda la comunidad se ve afectada porque casi todas las familias están emparentadas con los que fueron secuestrados”.
(Con información de EFE)
Fuente Infobae

