Ucrania denunció que el régimen de Corea del Norte incorporó operadores de drones al nuevo contingente militar enviado a Rusia. Según Vadym Skibitskiy, subdirector de la Inteligencia de Defensa ucraniana, unos 400 especialistas en aeronaves no tripuladas forman parte de los aproximadamente 8.500 militares norcoreanos desplegados actualmente en territorio ruso.
El mecanismo permitiría a Moscú aumentar su capacidad de combate sin tener que destinar tantos efectivos propios a tareas de apoyo. Para Kiev, por lo tanto, la llegada de personal norcoreano representa un refuerzo indirecto de la campaña militar rusa, incluso cuando esos soldados permanezcan fuera del territorio ucraniano.
La cooperación entre Putin y Kim Jong-un se profundizó después del acuerdo estratégico firmado por ambos en 2024. Corea del Norte comenzó a enviar tropas a Rusia ese mismo año y, según la información citada por CNN, alrededor de 25.000 militares norcoreanos han sido desplegados o han pasado por las fuerzas rusas desde entonces. El primer gran contingente fue enviado a Kursk para respaldar a Moscú frente a la incursión ucraniana en esa región.
Kim Yo Jong, hermana del dictador norcoreano, calificó el planteamiento de “escenario infundado y de propia invención”.

El respaldo militar norcoreano también incluye misiles balísticos. Skibitskiy aseguró que Pyongyang entregó al menos 150 proyectiles de corto alcance y que otros 120 fueron comprometidos, de los cuales 40 ya habrían sido suministrados. Ucrania sostiene que estos sistemas representan una amenaza especialmente difícil de contener debido a sus características de vuelo y a la limitada disponibilidad de interceptores Patriot.
La inteligencia ucraniana también informó que personal norcoreano participa en actividades vinculadas con el lanzamiento de esos misiles desde la región rusa de Voronezh. Según Skibitskiy, Pyongyang estaría aprovechando el empleo de sus armas en la guerra para obtener experiencia operacional y mejorar la precisión de sus sistemas.
A cambio del apoyo militar, Corea del Norte buscaría recibir tecnología rusa de defensa aérea. Skibitskiy afirmó que Moscú ya entregó a Pyongyang un sistema Pantsir-1 y que el régimen de Kim pretende obtener además el S-400.
La denuncia ucraniana expone así una cooperación militar cada vez más amplia: Rusia obtiene personal y armamento para sostener su ofensiva, mientras Corea del Norte adquiere experiencia de combate y busca acceso a capacidades militares rusas.

Para Kiev, la incorporación de operadores de drones añade una nueva dimensión al respaldo de Pyongyang y aumenta la preocupación por la capacidad de Moscú para mantener sus ataques aéreos contra ciudades e infraestructura ucranianas.
Fuente Infobae

