El Departamento de Salud de Luisiana (LDH, por sus siglas en inglés) alertó sobre 10 casos de infección por Acanthamoeba registrados en el estado desde 2024, informó ABC News.
Dos casos graves en 2026, uno fatal
De las diez infecciones documentadas, ocho correspondieron a Acanthamoeba keratitis, una afección ocular que puede derivar en pérdida permanente de la visión. Siete de esos casos se presentaron en personas usuarias de lentes de contacto, y cinco resultaron con daño visual irreversible.

Esta última fue fatal. El LDH informó que ambos pacientes tenían sistemas inmunológicos debilitados y habían utilizado agua de grifo en dispositivos de irrigación nasal. Las autoridades no divulgaron datos personales del fallecido.
La Acanthamoeba es una ameba de vida libre —un organismo unicelular— que habita en el agua, el suelo y el polvo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La agencia advierte que también puede encontrarse en agua dulce estancada, sistemas de distribución de agua potable, humidificadores, piletas de natación, jacuzzis y sistemas de calefacción y climatización (HVAC).
Si bien la mayor parte de la población estará expuesta al organismo sin desarrollar enfermedad, en personas susceptibles puede provocar infecciones en los ojos, los senos paranasales, la piel y el cerebro. Ingresa al cuerpo por inhalación, a través de heridas o cortes, o por contacto ocular con lentes contaminados.
Infecciones no oculares: poco frecuentes, con mortalidad del 82%
Los CDC distinguen dos tipos de infección. El primero —no ocular— compromete el cerebro, la piel, la cavidad nasal o los senos paranasales, y afecta principalmente a personas con inmunodepresión. Un estudio citado en un informe de los CDC de 2024 estima que entre 3 y 12 personas al año contraen este tipo de infección en Estados Unidos, con una tasa de mortalidad del 82%.
El segundo tipo, la Acanthamoeba keratitis, es una infección ocular que puede afectar incluso a personas sanas y constituye la variante más habitual en el país, asociada principalmente al uso de lentes de contacto. A diferencia de las infecciones no oculares, por lo general no se disemina a otras partes del organismo.
Recomendaciones del LDH para dispositivos nasales y lentes de contacto

“Aunque estas infecciones son poco frecuentes, pueden tener consecuencias devastadoras”, afirmó Theresa Sokol, epidemióloga estatal, en un comunicado del LDH.
“Usar el agua correcta para el lavado nasal, seguir una higiene adecuada con las lentes de contacto y tomar precauciones con los dispositivos médicos puede ayudar a reducir el riesgo. Estas medidas son especialmente importantes para personas con sistemas inmunológicos debilitados”, agregó Sokol.
Para reducir la exposición, el LDH recomienda emplear agua destilada, estéril o previamente hervida y enfriada en los dispositivos de irrigación nasal. En cuanto a los lentes de contacto, la agencia instruye a los usuarios a no utilizar agua de grifo para limpiarlos ni almacenarlos, y a emplear exclusivamente la solución indicada junto con los métodos de limpieza y almacenamiento recomendados. También aconseja retirarlos antes de nadar, ducharse o usar un jacuzzi.
Como medida complementaria, el LDH emitió un aviso sanitario dirigido a los proveedores de salud de Luisiana para reforzar la detección temprana de casos y la difusión de las recomendaciones preventivas.
Fuente Infobae

