El brote de ébola en la República Democrática del Congo superó este jueves las 2.400 muertes y los 5.200 infectados, en medio de advertencias del Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sobre indicios de emergencia pandémica.
Las cifras oficiales, además, reflejan solo una fracción del impacto real. El CDC estima que se detecta entre el 30% y el 40% de los casos, por lo que el número efectivo de afectados podría triplicar al contabilizado.

El martes, la OMS ratificó la categoría vigente —emergencia de salud pública de importancia internacional, un escalón por debajo de la emergencia pandémica— tras revisar tres meses de respuesta sobre el terreno. Boum advirtió igualmente la limitación de los tratamientos disponibles y las implicaciones para la seguridad sanitaria mundial.
La cepa en circulación es la de Bundibugyo, para la que no existe vacuna autorizada ni tratamiento específico, según la OMS. Se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. Investigaciones sitúan el inicio de la circulación del virus en febrero, aunque un estudio publicado en la revista Science a fines de julio apunta a que las primeras infecciones podrían remontarse a enero.
(Con información de EP)
Fuente Infobae

