Tal como estaba previsto, este miércoles se desarrolló la marcha católica «Ni un chango menos por la droga», para conmemorar el II Aniversario del Hogar de Cristo «Madre del Puente Carretero».
La columna partó desde la parroquia Nuestra Señora de Lourdes y recorrió las calles de la ciduad hasta el Club Ciclista Olímpico, donde el Cardenal primado del país, Vicente Bokalic CM, presidió la santa misa. En la oportunidad, el Arzobispo de Santiago del Estero invitó a los jóvenes que se están recuperando de las adicciones a ser misioneros de la vida, de la misericordia.
Tras las lecturas del evangelio, el pastor de la Iglesia sabtuagueña indicó, «este 22 de julio la Iglesia celebra a una mujer que tiene mucho que ver con la vida de ustedes; era una mujer que estaba perdida. Seguramente a María Magdalena la usaban, la despreciaban, la marginaban, la discriminaban, seguramente decían muchs cosas de esa mujer».
«Muchos habrán diceho ésta no puede cambiar, ya estaba condenaada por la sociedd. Sola. Hasta que pasó el Maestro y seguramente la miró con un cariño especial, el cariño que brotaba del corazón de Jesús hacia los pequeños, los enfermos, hacia los que están tirados en el camino; Jesús se fijó en esa persona, ´mujer hay una vida distinta, hay un vida mejor para vos, sos amada por Dios», manifestó Bokalic.
Más adelante sostuvo, «la sociedad, la familia la llevó a eso, como lleva muchas veces a nuestros jóvenes a que empiecen a transitar el camino de las adicciones de las drogas, porque cada historia de los jóvenes es un poco de eso. Como que los fueron arriconando, quitando posibilidades para que comiencen ese camino del infierno».
El púrpurado acotó, «que lindo es pensar en ese encuentro de Jesús con Magdalena y la hizo una nmujer distinta, la hizo verdadera mujer, le dio la verdadera dignidad. Fue la primera que lo vio a Jesús resucitado. Jesús se manifesto a María Magdalena como diciendo mujer vos sos muy importante. Además, la hizo misionera».
Por otra parte puntualizó, «que lindo pensar en esta historia de tantos jóvenes, y a veces adultos que también estaban tirados, despreciados, usados y que Dios los rescató. Quién dijo que todo está perdido, cuando muchas veces escuchamos ests cosas con éste no se puede hacer nada, ya no puede cambiar. Con Dios todo se puede cambiar».
«Cuánto chicos jóvenes comenzaron a descubrir algo nuevo; comenzaron a sentir que valen con lucha, sacrificio con disciplina con trabajo, que valen porque tienen una familia, porque tienen un hogar que es el Hogar de Cristo», manifestó.
Finalmente Bokalic enfatió, «todos pueden ser rescatados, un gran mensaje para la sociedad, especialmente para los dirigentes, los que tenemos responsabilidades podemos ser servidores de esa vida amanezada, ser instrumneots para que puedan resucitar a una vida nueva. Sean misioneros de la vida, de la misericordia que aquello que fuyeron recibiendo lo puedan transmitir. Hay muchos bhombres y mujeres que están en peligronecesitan un cristo que los mire que le extienda la mano que lo levante».
Antes de concluir la celebración Eucarística, el padre José Maria Pepe Di Paola, entrejgó reconocimientos a varias personas que a lo largo de estos dos años colaboraron para que el Hogar de Cristo sea una realidad.
Para concluir los festejos, los presentes disfrutaron de la actuación de Marcelo Toledo y de academias de danzas.









