En Alemania, un brote causado por bacterias Vibrio provocó la muerte de dos personas y afectó a otros 17, según informó DW. El Instituto Robert Koch (RKI) atribuye la inusual precocidad de la temporada al rápido aumento de la temperatura en las aguas costeras. Estos microorganismos, conocidos popularmente como “come carne”, pueden destruir tejido en cuestión de horas en los casos más graves.
Ambos fallecimientos correspondieron a personas de edad avanzada. De acuerdo con EuroNews, las formas graves de la enfermedad afectan casi exclusivamente a personas mayores o con el sistema inmunitario debilitado, o bien con enfermedades previas como diabetes, patologías hepáticas o cardiopatías. Los adultos jóvenes y sanos rara vez desarrollan cuadros de gravedad.

Qué son y cómo actúan las bacterias Vibrio
Los vibriones son bacterias que habitan de forma natural en ambientes acuáticos salinos: mares, costas, estuarios y zonas donde el agua dulce se mezcla con agua salada, como las desembocaduras de ríos. Su presencia no indica contaminación del agua ni rastros fecales; forman parte de la flora bacteriana normal de numerosos cuerpos de agua, según explicó DW.
El RKI distingue entre dos grandes grupos. Por un lado, Vibrio cholerae O1/O139, causante del cólera epidémico, que en Alemania se diagnostica de forma ocasional y solo como infección adquirida en el extranjero.

El mar Báltico, con una salinidad media del 0,8%, ofrece condiciones propicias para estas bacterias, según el RKI. Los tramos de costa poco profundos que se calientan rápidamente y las zonas cercanas a desembocaduras de ríos son los puntos de mayor riesgo, reportó EuroNews.La Oficina Estatal de Salud y Asuntos Sociales de Berlín (Lageso), en su informe epidemiológico del 28 de julio de 2026, registró tres infecciones en esa ciudad, todas por contacto de heridas abiertas con agua de mar o salobre en Mecklemburgo-Pomerania Occidental; uno de esos casos derivó en una sepsis mortal.
Por qué se les llama come carne
Aunque el apelativo resulta gráfico, ninguna bacteria se alimenta de tejido como lo haría un organismo animal. Las bacterias del género Vibrio, en especial Vibrio vulnificus, reciben ese nombre popular porque liberan toxinas que destruyen células y descomponen el tejido circundante a la herida infectada, según detalló DW. En casos graves, el proceso deriva en fascitis necrosante, una infección que destruye rápidamente la piel, la grasa y el músculo.

La vía de contagio más frecuente es el contacto de heridas abiertas —incluso pequeños cortes o raspaduras— con agua de mar que contenga las bacterias. El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania advierte que quienes tengan heridas de difícil cicatrización deberían evitar el contacto con agua de mar templada durante el verano.
El consumo de marisco crudo o poco cocinado representa una segunda vía de transmisión, aunque hasta ahora con menor incidencia en el país, precisó EuroNews.
Alertas europeas y el factor climático
El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) alertó este miércoles sobre el mayor riesgo de contraer vibriosis —una infección potencialmente letal— al bañarse en aguas costeras de baja salinidad como las del mar Báltico.
Expertos del ECDC y de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) también confirmaron que el aumento de la temperatura del mar Mediterráneo favorece la presencia estacional de Vibrio vulnificus en algunas de sus zonas costeras, aunque subrayaron que bañarse en el mar sigue siendo seguro para la mayoría de la población, de acuerdo con DW.

Más allá de los vibriones, el ECDC advirtió que las olas de calor prolongadas incrementan el riesgo de intoxicaciones alimentarias por proliferación bacteriana, y que el calor y la humedad permiten que mosquitos de especies invasivas —vectores del dengue, el chikungunya y el virus del Nilo Occidental— se establezcan en zonas de Europa donde antes no estaban presentes.
La agencia también señaló el alargamiento de la temporada activa de garrapatas, transmisoras de la enfermedad de Lyme y de la encefalitis asociada a esos parásitos, según reportó EuroNews.
Según la evaluación más reciente del ECDC, más de la mitad de los estados miembros de la Unión Europea cuentan con planes nacionales de adaptación al cambio climático, aunque la agencia enfatizó que la implementación de medidas concretas frente al impacto del clima extremo en la salud pública aún registra avances pendientes.
Fuente Infobae

