Un neurólogo declaró este martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y negó haber visto «aparatología médica» durante la internación domiciliaria en el country San Andrés de Tigre.
Fuentes del caso informaron a la Agencia Noticias Argentinas que se trata de Jorge Macía, quien fue el primer testigo de la audiencia número 22. El especialista consignó que el 13 de noviembre de 2020 visitó al paciente en Benavídez, donde lo observó «bien», «lúcido» y «orientado».
Macía recordó haber convocado al médico clínico Pedro Di Spagna para redactar un «informe» sobre el estado de salud de Maradona, al tiempo que se lo comunicó de manera verbal y escrita a la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini, mientras que también se lo contó a la psiquiatra Agustina Cosachov.
En un testimonio que favoreció mucho a Di Spagna, el neurólogo ratificó que «no lo dejaron pasar» el 12, 18 y 19 de ese mes.
En tanto, la enfermera Cinthia Córdoba -ex pareja del coordinador imputado Mariano Perroni- indicó que «las hojas de enfermería tenían valor legal», pero el grupo de WhatsApp ‘Tigre’ «no», y sostuvo que Forlini era el «nexo» entre los médicos de cabecera y los miembros de ese chat.
Por su parte, Andrea Trimarchi, hermana de Maximiliano Trimarchi, chofer del abogado Matías Morla, y ex contadora de Maradona, y el nutricionista Luciano Spena no se presentaron a comparecer frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, miembros del Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 del Departamento Judicial de San Isidro.
Spena se encuentra en la ciudad estadounidense de Kansas, donde concentra la Selección argentina durante el Mundial 2026.
El psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Omar Almirón; Luque; Forlini; Cosachov; Perroni y Di Spagna se encuentran sindicados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, cuya pena en expectativa va de ocho a 25 años de prisión.
Fuente Agencia NA

