Con una multitudinaria convocatoria, se llevó adelante un Festival del Día del Niño en las instalaciones del Club Besares, donde más de 700 niños disfrutaron de una jornada especialmente preparada para celebrar, compartir y regalar sonrisas.
Bajo el lema “La unión hace la fuerza”, el encuentro fue posible gracias al compromiso y la solidaridad de la Agrupación del roperito solidarios “Abrigando Almas”, la Ong Sonrisas y Acción Solidaria, Ángeles Solidarios, Comunidad Activa, Barberos Solidarios y numerosas personas, comercios y colaboradores que se sumaron para hacer realidad esta propuesta.
Durante la jornada, Kari Nuñez responsable de “Abrigando Almas” dijo que “los niños pudieron disfrutar de chocolate con facturas y galletas, gaseosas, golosinas, juegos, peloteros y diferentes propuestas recreativas, además de participar de los sorteos tan esperados y cumplir así nuestro objetivo principal que es que los niños sean felices”.
“La celebración también contó con shows en vivo del grupo Suena Cumbia y de la Solista Caro Murillo, del baile de Matías Jackson y del grupo “Flow family”, los DJ´s Nico Olivera y Gabriel Gallo, sonido de “CJS” de Japo Daniel, la animación de Pablito Marabotto y Ale Sosa y numerosas actividades, generando un clima festivo y familiar que permitió que grandes y chicos compartieran una tarde inolvidable”, así detalló.
Uno de los momentos más esperados fue el sorteo de regalos, con más de 250 juguetes, triciclos y bicicletas que fueron entregados entre los niños participantes.
Más allá de los números y de las actividades, el verdadero protagonista del encuentro fue el espíritu solidario. Cada donación, cada colaboración y cada persona que aportó su tiempo hicieron posible que cientos de niños pudieran disfrutar de una celebración especial.
“La unión hace la fuerza” no fue solamente el lema de la jornada, sino que se convirtió en una realidad: cuando la comunidad se une y trabaja por un objetivo común, se pueden alcanzar grandes resultados.
Además, Flor Córdoba referente de “Comunidad Activa” expresó su profundo agradecimiento a todos los que colaboraron, donaron y acompañaron esta iniciativa, destacando especialmente el compromiso de quienes hicieron posible cada detalle del festival.
La jornada dejó como resultado algo mucho más valioso que los regalos: más de 700 sonrisas, momentos compartidos y la certeza de que la solidaridad y el trabajo conjunto pueden transformar una jornada en un recuerdo inolvidable para nuestros niños.
“Porque cuando nos unimos, la solidaridad se transforma en alegría y las sonrisas se multiplican”.

