La aparente mejoría en las condiciones meteorológicas no ha llevado a las autoridades a levantar la guardia. Este lunes 17 de agosto, 61 cantones permanecen bajo alerta amarilla y otros 12 bajo alerta naranja, mientras los equipos de emergencia continúan atendiendo las consecuencias de las intensas lluvias registradas durante el fin de semana, especialmente en la provincia de Limón.
El presidente ejecutivo de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alejandro Picado, explicó que las instituciones mantienen desplegados sus recursos en las zonas con mayores afectaciones y que la prioridad es atender a las personas que todavía permanecen aisladas, restablecer servicios esenciales y distribuir asistencia humanitaria.

Limón concentra la atención de los equipos de emergencia
Durante el recorrido, funcionarios de la CNE visitaron comunidades como Pandora, en Penshurst, con el objetivo de evaluar el funcionamiento de los albergues y verificar cómo se desarrolla la coordinación entre las diferentes instituciones que participan en la respuesta.
De acuerdo con Picado, en algunos sectores se trabaja en la coordinación para hacer llegar asistencia humanitaria a las familias afectadas, mientras se preparan operaciones para ingresar a comunidades que permanecen incomunicadas.
La recuperación de servicios básicos también figura entre las prioridades para las próximas horas.

“Vamos a continuar en esa articulación de todas las instituciones para recuperar servicios, para el tema de la parte eléctrica, la parte del agua y poder recuperar a las personas de esos servicios esenciales”, explicó el jerarca.
Las autoridades tienen previsto continuar durante este lunes con recorridos en comunidades de Matina y Guácimo, dos de los cantones que han registrado afectaciones producto del aumento en los niveles de los ríos y las inundaciones.
El panorama meteorológico mantiene la preocupación debido a que el nuevo sistema tropical podría generar más precipitaciones sobre terrenos que ya presentan una elevada saturación.
“No olvidemos que para hoy en la tarde entra la onda tropical número 33, que puede traer lluvias y con las saturaciones de suelos que tenemos, va a complejizarse la situación en esta provincia”, advirtió Picado.
El Instituto Meteorológico Nacional ha señalado que las lluvias extremas del fin de semana estuvieron relacionadas con la onda tropical número 32 y la influencia de la Zona de Convergencia Intertropical. En algunos puntos del Caribe se registraron acumulados extraordinarios y varias estaciones alcanzaron sus registros más altos.

Cruz Roja mantiene operaciones de rescate
La Cruz Roja Costarricense también mantiene un amplio despliegue en la provincia de Limón, principalmente en los cantones donde se reportaron las mayores afectaciones: Limón, Valle de la Estrella, Matina, Guácimo y Pococí.
Los equipos de socorro trabajan en coordinación con las instituciones de primera respuesta y los comités municipales de emergencia para identificar a personas que necesitan ser evacuadas o trasladadas desde zonas de riesgo.
Durante la noche del domingo, uno de los operativos se concentró en Talamanca, específicamente en el sector de Gavilán, donde los cruzrojistas evacuaron a 10 personas.
Otro operativo permitió evacuar a otras 10 personas en Escocia de Guácimo, quienes se encontraban en una zona considerada de alto riesgo.

La Cruz Roja informó que sus recursos permanecen desplazados en los puntos más vulnerables y que se mantiene un monitoreo permanente ante nuevos incidentes.
Una de las operaciones más complejas se desarrolló en La Sirena de Guácimo, donde cinco personas permanecían aisladas por las aguas.
El operativo de extracción comenzó desde el domingo y se prolongó hasta la mañana del lunes. Cerca de las 11:00 a. m., los equipos lograron llegar hasta las personas y sacarlas de la zona utilizando balsas y una panga con motor.

Evacuaciones durante la madrugada
La respuesta de los cuerpos de emergencia también se extendió a los sectores de Naranjal, Naranjales 1, Naranjales 2 y Nogales, donde las labores de evacuación comenzaron el domingo y se prolongaron hasta aproximadamente las 9:00 p. m.
La situación volvió a generar llamados de auxilio durante la madrugada del lunes.
Desde las 3:45 a. m., la Cruz Roja recibió varios reportes de personas que necesitaban ser extraídas de sus viviendas debido a la crecida de los ríos y a la imposibilidad de abandonar los inmuebles por sus propios medios.
Los equipos se desplazaron hasta Nogales, donde realizaron nuevas evacuaciones.
Uno de los casos que requirió atención médica ocurrió aproximadamente a las 4:50 a. m., cuando los socorristas extrajeron a dos menores de edad con problemas respiratorios y una mujer adulta con un padecimiento médico.
Los tres pacientes fueron trasladados posteriormente hasta el centro médico de la localidad para recibir atención.
Para atender esta emergencia, la Cruz Roja desplegó siete recursos especializados en rescate e inundaciones, además de dos vehículos operativos, una ambulancia de soporte básico y un bote especializado.
La institución aseguró que continuará disponible para responder a nuevos incidentes mientras permanezcan las condiciones de riesgo.

La amenaza continúa
Aunque parte de las aguas ha comenzado a disminuir en algunos sectores y las condiciones meteorológicas mostraron una mejoría temporal, las autoridades insisten en que la emergencia todavía no ha terminado.
La combinación entre suelos saturados, ríos crecidos y el ingreso de una nueva onda tropical mantiene particularmente vulnerable a la provincia de Limón.
Por esa razón, la CNE mantiene activa la coordinación con las instituciones de primera respuesta y los comités municipales de emergencia, mientras se evalúan las necesidades de las comunidades afectadas.
El objetivo inmediato es atender a quienes todavía permanecen aislados, entregar suministros a las familias afectadas y avanzar en la recuperación de servicios esenciales.
La advertencia de las autoridades se mantiene vigente: las condiciones pueden cambiar rápidamente durante las próximas horas, por lo que las comunidades ubicadas cerca de ríos, quebradas y zonas propensas a inundaciones deberán mantenerse atentas a las indicaciones oficiales.
La emergencia provocada por la onda tropical número 32 dejó al Caribe costarricense particularmente expuesto y la llegada de la onda tropical número 33 podría generar nuevas lluvias sobre una provincia que todavía no ha terminado de recuperarse de las inundaciones.
Por ello, las instituciones de emergencia mantienen sus equipos desplegados y preparan nuevas operaciones para ingresar a comunidades que continúan incomunicadas.
Fuente Infobae

