El presidente de Rusia, Vladímir Putin, comunicó a Donald Trump en una conversación telefónica su determinación de que Rusia tomará todo el Donbás, al reafirmar la postura de Moscú frente a la resistencia ucraniana y el posicionamiento internacional de Estados Unidos en torno al conflicto.
Durante la llamada, que se extendió por una hora y 25 minutos, Putin remarcó: “Por más que el gobierno de Kiev se aferre a los bastiones que le quedan, nuestro Ejército los tomará sin falta”.
La conversación, solicitada por la Casa Blanca según Ushakov, incluyó un repaso de la situación en el frente ucraniano. Putin transmitió a Trump que tanto Kiev como la Unión Europea mantienen una “percepción falsa de la situación general en la línea del frente”.
“Kiev y sus patrocinadores europeos apuestan por alargar e incluso escalar el conflicto, echando a mano a métodos terroristas contra la población civil”, expresó el asesor presidencial.
A lo largo del diálogo, Putin remarcó la preferencia del Kremlin por una solución político-diplomática, siempre que contemple los principios rusos.
“Se volvió a acentuar la preferencia de una solución político-diplomática del conflicto que tome en cuenta los conocidos enfoques de principios de la parte rusa”, puntualizó Ushakov, quien describió el contacto como “no solo protocolar, sino enjundioso y extremadamente constructivo”.
Según el asesor, la comunicación permitió abordar sin restricciones temas de la agenda bilateral e internacional, y reforzó la importancia de mantener abiertos los canales de diálogo entre ambas potencias.
En el transcurso de la conversación, los mandatarios también repasaron el estado de las relaciones entre Moscú y Washington y destacaron la necesidad de mantener contactos en todos los niveles, incluidos los político-militares y económicos.
En paralelo a la llamada, Putin envió un mensaje formal de felicitación a Trump por el 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos, al reconocer el papel histórico de la declaración de 1776 y evocar la cooperación de Rusia con los colonos norteamericanos en la lucha por la libertad frente al dominio británico. El mandatario insistió en la responsabilidad compartida de ambos países como potencias nucleares, al afirmar que deben garantizar la seguridad y la estabilidad global.
En su mensaje, Putin recordó que en el pasado, Moscú y Washington fueron “aliados en dos guerras mundiales” y que “juntos liberaron a la humanidad de los horrores del nazismo”, y destacó además el papel vital en la construcción del orden mundial moderno. El presidente ruso transmitió su confianza en el restablecimiento de lazos constructivos y equitativos entre ambas naciones, y deseó “salud, bienestar y éxito” a Trump, además de felicidad a los ciudadanos estadounidenses.
Mientras Putin mantenía su postura sobre el avance militar en el este ucraniano, Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania, anunció que las fuerzas de defensa de su país lanzaron una nueva ofensiva contra infraestructura petrolera portuaria en territorio ruso.
Zelensky confirmó impactos exitosos en Kronstadt, cerca de San Petersburgo, y calificó la operación como un golpe relevante contra el suministro de recursos para el esfuerzo bélico ruso. El mandatario agradeció a quienes contribuyeron a la precisión de la ofensiva y subrayó la importancia de las sanciones de largo alcance implementadas por Kiev.

El Estado Mayor General ucraniano precisó que, como resultado de las recientes ofensivas, cerca del 43 % de la capacidad de refinación de petróleo de Rusia quedó inhabilitada, con afectación sobre la maquinaria bélica del Kremlin. El reporte ucraniano remarcó que desde agosto de 2025 las pérdidas acumuladas para la industria petrolera rusa alcanzaron los 13.500 millones de dólares, con crisis de combustible, reducción de la producción y demoras en la reparación de las instalaciones.
La administración rusa, en respuesta, advirtió que los ataques ucranianos contra infraestructuras en San Petersburgo y otras regiones “no quedarán impunes”.
(Con información de EFE)
Fuente Infobae

